Ricardo Leon De las Salas
Poeta fiel al portal
Llueve
y ella se menea a cántaros
al lúbrico son
de las fluidas notas
que llegando salen
de una música interior.
El ojo de la tormenta
encabrita
al potro impetuoso
que cabalga desbocado
por los linderos de su cuerpo.
Llueve
y mientras la lluvia cesa
amorosa y todavía sedienta
ella se aferra
aún más
al animal que la monta.
y ella se menea a cántaros
al lúbrico son
de las fluidas notas
que llegando salen
de una música interior.
El ojo de la tormenta
encabrita
al potro impetuoso
que cabalga desbocado
por los linderos de su cuerpo.
Llueve
y mientras la lluvia cesa
amorosa y todavía sedienta
ella se aferra
aún más
al animal que la monta.
:: wow solo dirè: Genial!