Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
LA DANZA DE UN SEPULCRO
(Doble soneto)
(Doble soneto)
Del jardín ajado de los cielos
posos de estelares,
que cayeron de las almas.
posos de estelares,
que cayeron de las almas.
Panacea de los lamentos del grito
que abren los silencios de la boca,
marca la herida y que se rompa el mito
que a la muerte el llanto no la toca.
Como quema el frío de una lapida
que tapa el rectángulo del silencio,
hueco abierto en la tierra y alada
va la vida perdida en su inicio.
Impío es el tiempo con los cuerpos
que la piedad es para los vivos
y la noche nieva en sangre sin copos.
Que el hueso se despoja de su adorno
se hace liviano y flota en finito estelar
que te anda el sueño, cocido en su horno.
Calma en el alma de los sonidos
que se pierden de la música la herida,
sin consuelo quedan los oídos
se quedo embelesada la vida.
Desandar ya no será tú destino
que los girasoles no harán linde,
y en el polvo de un vacío el camino
se perdió y entregado se rinde.
Y se amansa el huracán en sudario
que te recoge en brazos levitante
del infierno eres parte de su inventario.
Una cruz clavada guarda tú nombre
escoltada por dos altos cipreses
sin gloria se enterró a un hombre.
Juanjota.
que abren los silencios de la boca,
marca la herida y que se rompa el mito
que a la muerte el llanto no la toca.
Como quema el frío de una lapida
que tapa el rectángulo del silencio,
hueco abierto en la tierra y alada
va la vida perdida en su inicio.
Impío es el tiempo con los cuerpos
que la piedad es para los vivos
y la noche nieva en sangre sin copos.
Que el hueso se despoja de su adorno
se hace liviano y flota en finito estelar
que te anda el sueño, cocido en su horno.
Calma en el alma de los sonidos
que se pierden de la música la herida,
sin consuelo quedan los oídos
se quedo embelesada la vida.
Desandar ya no será tú destino
que los girasoles no harán linde,
y en el polvo de un vacío el camino
se perdió y entregado se rinde.
Y se amansa el huracán en sudario
que te recoge en brazos levitante
del infierno eres parte de su inventario.
Una cruz clavada guarda tú nombre
escoltada por dos altos cipreses
sin gloria se enterró a un hombre.
Juanjota.
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