acontista1967
Poeta recién llegado
PARAFRASIS MELOGRAFIADA
Ya que difieres tanto de mi espejo
y prefieres contemplarte en noches despobladas
de barrios celestiales,
noches que son los espejos de nuestro hemisferio oscuro,
y te he visto despedirte de ti misma
al ponerte una piyama de cristal abigarrado,
cubriendo después tu cuerpo con tu sombra
para quedarte dormida entre un resquicio de lluvias paralelas.
Ya que difieres tanto de mi espejo:
posees fisonomía y perfil propios,
sin que seas en modo alguno el arquetipo de mis sueños;
que muy probablemente no vas a estar conmigo
en el tiempo en que esté corvo y desdentado ;
ya que eres la muchacha con quien cuento
ahora que camino a tu costado,
que naciste de tu propia costilla
y que de vez en vez me contradices,
haciéndome rabiar hasta echar espumarajos;
ya que te he palpado con mi diestra y mi siniestra,
en el día y en lo oscuro,
sé de tu soledad y de tu sol de edad,
he auscultado tu cuerpo, llegando hasta tus fondos
y hasta tus bajos fondos
y persistes en serme, sin embargo, dulcemente tan ajena.
Ya que difieres tanto de mi espejo,
me he puesto de frente a tus espaldas al vesperar la noche
y te he dicho a contrapelo:
ya me acecha una fauna de sombras tenebrosas tengo miedo-,
ya suben por mi cuerpo dame luz-.
Ya que difieres tanto de mi espejo
y prefieres contemplarte en noches despobladas
de barrios celestiales,
noches que son los espejos de nuestro hemisferio oscuro,
y te he visto despedirte de ti misma
al ponerte una piyama de cristal abigarrado,
cubriendo después tu cuerpo con tu sombra
para quedarte dormida entre un resquicio de lluvias paralelas.
Ya que difieres tanto de mi espejo:
posees fisonomía y perfil propios,
sin que seas en modo alguno el arquetipo de mis sueños;
que muy probablemente no vas a estar conmigo
en el tiempo en que esté corvo y desdentado ;
ya que eres la muchacha con quien cuento
ahora que camino a tu costado,
que naciste de tu propia costilla
y que de vez en vez me contradices,
haciéndome rabiar hasta echar espumarajos;
ya que te he palpado con mi diestra y mi siniestra,
en el día y en lo oscuro,
sé de tu soledad y de tu sol de edad,
he auscultado tu cuerpo, llegando hasta tus fondos
y hasta tus bajos fondos
y persistes en serme, sin embargo, dulcemente tan ajena.
Ya que difieres tanto de mi espejo,
me he puesto de frente a tus espaldas al vesperar la noche
y te he dicho a contrapelo:
ya me acecha una fauna de sombras tenebrosas tengo miedo-,
ya suben por mi cuerpo dame luz-.