El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
"No me esperes princesa,
Que las estrellas hace rato que brillan,
Y yo no voy a volver a casa.
No llores.
No te traicioné, mi dulce miel.
La vecina que tiene teléfono te avisará en un rato,
Que papá esta tarde se cayo andamio.
O del tren atestado."
Que hubo una desgracia,
que a mamá la piso un auto por no llegar tarde trabajo.
Que el seguro de comercio pagará cinco mil,
Y mil ya se irán en el entierro.
Sacá la cuenta de cuanto vale una vida.
De si vale la pena que un custodio esté parado en la puerta de los bancos.
Que un pescador se persigne en la tormenta.
Que un empleado del frigorífico pase los dedos tan cerca del acero.
Pienso todo esto caminando entre rascacielos
en Avenida Córdoba y Eduardo Madero.
Un edificio que dice: ING.
Un dibujo de un león, que ha de ser inglés.
Como a tantos, se lo robaron al África.
Y ahora defiende su interés.
Tejes y manejes de este mundo del revés.
Traé artista tu pincel,
escultor tu cincel.
Traiga cada uno un pedazo de lo que siente.
Vamos a hacerle un homenaje hoy a nuestros muertos.
Empezaremos con esos murieron al caer un ascensor,
construyendo este edificio.
Y vos no esperes afuera muchacha,
Metete adentro a tomar mate.
Que la corriente de aire le va a hacer mal al que llevás en el vientre.
Ya no esperes al que no vuelve.
Y no llores.
Esto ya pasó antes.
Tantas veces
Pasa todos los días.
Nuestras vidas son monedas de un vuelto
que no alcanza para vivir tranquilo aunque te rompas el lomo.
Veo panteones de jerarcas,
Mármoles de batallas,
Generales en bronce.
¿Y a los que no volvieron a casa hoy ?
Los culpables de hacer las cosas,
nuestros muertos.
¿Para cuando un monumento?
"No me esperes más petisa.
La mala suerte tiró de la cuerda.
Mirá las estrellas arriba.
Me fuí a conversar con la abuela."
(Para todos los laburantes,
y para Chico Buarque por su poema "Construcao")
Que las estrellas hace rato que brillan,
Y yo no voy a volver a casa.
No llores.
No te traicioné, mi dulce miel.
La vecina que tiene teléfono te avisará en un rato,
Que papá esta tarde se cayo andamio.
O del tren atestado."
Que hubo una desgracia,
que a mamá la piso un auto por no llegar tarde trabajo.
Que el seguro de comercio pagará cinco mil,
Y mil ya se irán en el entierro.
Sacá la cuenta de cuanto vale una vida.
De si vale la pena que un custodio esté parado en la puerta de los bancos.
Que un pescador se persigne en la tormenta.
Que un empleado del frigorífico pase los dedos tan cerca del acero.
Pienso todo esto caminando entre rascacielos
en Avenida Córdoba y Eduardo Madero.
Un edificio que dice: ING.
Un dibujo de un león, que ha de ser inglés.
Como a tantos, se lo robaron al África.
Y ahora defiende su interés.
Tejes y manejes de este mundo del revés.
Traé artista tu pincel,
escultor tu cincel.
Traiga cada uno un pedazo de lo que siente.
Vamos a hacerle un homenaje hoy a nuestros muertos.
Empezaremos con esos murieron al caer un ascensor,
construyendo este edificio.
Y vos no esperes afuera muchacha,
Metete adentro a tomar mate.
Que la corriente de aire le va a hacer mal al que llevás en el vientre.
Ya no esperes al que no vuelve.
Y no llores.
Esto ya pasó antes.
Tantas veces
Pasa todos los días.
Nuestras vidas son monedas de un vuelto
que no alcanza para vivir tranquilo aunque te rompas el lomo.
Veo panteones de jerarcas,
Mármoles de batallas,
Generales en bronce.
¿Y a los que no volvieron a casa hoy ?
Los culpables de hacer las cosas,
nuestros muertos.
¿Para cuando un monumento?
"No me esperes más petisa.
La mala suerte tiró de la cuerda.
Mirá las estrellas arriba.
Me fuí a conversar con la abuela."
(Para todos los laburantes,
y para Chico Buarque por su poema "Construcao")