Don Juan
Poeta recién llegado
UN POEMA PARA LA MUERTE:
En ocasiones te he visto cerca, amiga encapuchada,
mas siempre te había visto en otros lindares.
Hoy te veo con el ojo propio, nada maltratada
por el paso del tiempo, quizás
por que el majestuoso tiempo para nada
quiere saber de tan discreta amiga,
de tal compañera malintencionada.
¿Y sabes?, mis compañeros de viaje me ofrecen
poca ayuda, así que sé osada,
atrévete a lidiar con el poeta altivo , sí,
este que nunca te dejó aislada
de sus míseros poemas, poemas como éste.
Llegó la oportunidad soñada
para cualquier buen enemigo poco caballero,
como es tu caso. Así, preñada
de tu regocijo te dejaré hoy,
para quizá mañana, la helada
del día eterno llegue a mi puerta.
Tranquila, pues no te creo consternada
por un placer que llevabas tanto esperando.
Adiós, y hasta mañana. Duerme hoy, Encapuchada.
En ocasiones te he visto cerca, amiga encapuchada,
mas siempre te había visto en otros lindares.
Hoy te veo con el ojo propio, nada maltratada
por el paso del tiempo, quizás
por que el majestuoso tiempo para nada
quiere saber de tan discreta amiga,
de tal compañera malintencionada.
¿Y sabes?, mis compañeros de viaje me ofrecen
poca ayuda, así que sé osada,
atrévete a lidiar con el poeta altivo , sí,
este que nunca te dejó aislada
de sus míseros poemas, poemas como éste.
Llegó la oportunidad soñada
para cualquier buen enemigo poco caballero,
como es tu caso. Así, preñada
de tu regocijo te dejaré hoy,
para quizá mañana, la helada
del día eterno llegue a mi puerta.
Tranquila, pues no te creo consternada
por un placer que llevabas tanto esperando.
Adiós, y hasta mañana. Duerme hoy, Encapuchada.