coral
Una dama muy querida en esta casa.
Que tal si...
Que tal si te tomo entre mis brazos
y te perdono... pero... no,
nunca sabré si piensas que fallaste;
te veo inerte, ante mi sufrimiento
a esta pena que cargué por años
y nunca has dicho, ¡que pena... te he fallado!
y te perdono... pero... no,
nunca sabré si piensas que fallaste;
te veo inerte, ante mi sufrimiento
a esta pena que cargué por años
y nunca has dicho, ¡que pena... te he fallado!
¿Acaso piensas que todos mis desvelos
son una profecía venida de los cielos?
son una profecía venida de los cielos?
Te digo ahora y no quiero reprocharte
¡que fuiste tú el único culpable!
¡que fuiste tú el único culpable!
¡Yo te quería regalar mis horas!
¡yo te esperaba en mis sedientas noches!
mis pies cansados y mis ajadas manos
¡pidiendo al cielo que de mi llanto
te apiadaras!
mis pies cansados y mis ajadas manos
¡pidiendo al cielo que de mi llanto
te apiadaras!
Yo te excusaba en miles de mañanas,
las que con tus copas de vino te embriagabas
viniendo en la oscuridad al despuntar
el alba, y temerosa en la puerta te esperaba,
viniendo en la oscuridad al despuntar
el alba, y temerosa en la puerta te esperaba,
para rogarte de rodillas que me amaras,
pero tú... envuelto en egoísmo no pensaste
en el dolor que me causabas.
Ahora vuelves después de tantos años
esperando que mi vida se vuelva sacrificio
y beber mi último aliento, como las gotas de tu vino.
en el dolor que me causabas.
Ahora vuelves después de tantos años
esperando que mi vida se vuelva sacrificio
y beber mi último aliento, como las gotas de tu vino.
Yo te quería ¿recuerdas? ... te rogaba y
te marchaste tanto tiempo ha,¡tan lejos de mi alma!
hoy vuelves triste ya viejo y derrotado
buscando abrigo,¡abrigo que yo tanto suplicaba!
hoy vuelves triste ya viejo y derrotado
buscando abrigo,¡abrigo que yo tanto suplicaba!
No creas que me alegro de tus males
no creas que ya nada tú me importas,
tan sólo sé decirte... que yo no tengo culpa
y que no es justo que vengas a llenar
de nuevo mi copa de amargura
y lo más triste...
Que tal vez estés pensando en volver de pronto
con las mismas manos tan vacías,
y ya no tengo fuerzas para seguir
luchado y no puedo darte mi vida,
¡porque ya no hay vida, para seguirte dando!
tan sólo sé decirte... que yo no tengo culpa
y que no es justo que vengas a llenar
de nuevo mi copa de amargura
y lo más triste...
Que tal vez estés pensando en volver de pronto
con las mismas manos tan vacías,
y ya no tengo fuerzas para seguir
luchado y no puedo darte mi vida,
¡porque ya no hay vida, para seguirte dando!
Prudencia arenas
Coral