DIEGO RAMSAY
Poeta adicto al portal
LICOR DE MUJER.
Quisiera gastar las palabras que me faltan
sumo ganas, declaro que de amor me emborrachas
poder contarte lo que siento cada mañana
sacar a lucir versos, con tus besos que me atrapan
musitar lo que me gana el alma, sintiéndote amada
mostrar que camino sobre nubes blancas
mojándome con la lluvia de tu cuerpo perfumada
contando con el brillo dulce de tu mirada
consumiendo pensamientos, acariciados con tu alma
recordando que solo sentir tu cuerpo me calma
dormir sobre pétalos, de la flor que por amor deshojara
embriagarnos de cada momento que nos recordaba
desvistiendo la noche, buscando la estrella iluminada
sintiendo que tus manos, solo calor me entregaban
no pedías nada, sonreías sintiéndote mi niña mimada
ganabas mi cariño, asintiendo que mucho necesitabas
abrazamos como el rió, que a su paso las rocas besaba
cantando con espuma blanca, cristalinas aguas bajaban
sobre el horizonte, quedan los graznidos de gaviotas blancas
a mi costado ya tu sombra con la noche se me escapa
divagaba, confesando lo que te amo suspirando en calma
tu a mi lado con paz y dulzura me acariciabas
me besabas y solo confesabas que mucho me amabas
como me faltas, extraño el zumo de licor que embriaga
soy adicto, requiero una dosis de tus besos que me faltan
es lo que inquieta mi corazón cuando no estabas
son tus formas tan deseadas lo que enloquece mis cascadas
desboco locuras con olas rompiendo en tu dulce playa
son exquisitas las jornadas, que el carpintero forma su guitarra
mas con el tiempo se templan los sonidos de su alma
solo quiero dar con mi canto, tocando tu cuerpo mañanas
hacerte mujer deseada, entonando con mis manos tus faltas
bebiendo el licor que celebra saberte amada
licor de mujer como de amor me embriagas.
Diego Ramsay.
Quisiera gastar las palabras que me faltan
sumo ganas, declaro que de amor me emborrachas
poder contarte lo que siento cada mañana
sacar a lucir versos, con tus besos que me atrapan
musitar lo que me gana el alma, sintiéndote amada
mostrar que camino sobre nubes blancas
mojándome con la lluvia de tu cuerpo perfumada
contando con el brillo dulce de tu mirada
consumiendo pensamientos, acariciados con tu alma
recordando que solo sentir tu cuerpo me calma
dormir sobre pétalos, de la flor que por amor deshojara
embriagarnos de cada momento que nos recordaba
desvistiendo la noche, buscando la estrella iluminada
sintiendo que tus manos, solo calor me entregaban
no pedías nada, sonreías sintiéndote mi niña mimada
ganabas mi cariño, asintiendo que mucho necesitabas
abrazamos como el rió, que a su paso las rocas besaba
cantando con espuma blanca, cristalinas aguas bajaban
sobre el horizonte, quedan los graznidos de gaviotas blancas
a mi costado ya tu sombra con la noche se me escapa
divagaba, confesando lo que te amo suspirando en calma
tu a mi lado con paz y dulzura me acariciabas
me besabas y solo confesabas que mucho me amabas
como me faltas, extraño el zumo de licor que embriaga
soy adicto, requiero una dosis de tus besos que me faltan
es lo que inquieta mi corazón cuando no estabas
son tus formas tan deseadas lo que enloquece mis cascadas
desboco locuras con olas rompiendo en tu dulce playa
son exquisitas las jornadas, que el carpintero forma su guitarra
mas con el tiempo se templan los sonidos de su alma
solo quiero dar con mi canto, tocando tu cuerpo mañanas
hacerte mujer deseada, entonando con mis manos tus faltas
bebiendo el licor que celebra saberte amada
licor de mujer como de amor me embriagas.
Diego Ramsay.