Karen Gajda
Poeta adicto al portal
El siguente es un regalo de mi esposo,
aquí conocido como cesarlucil,
también llamado torogoz.
Gracias por todo. Te amo, nene.
Ahora estoy de nuevo cantando, a ti nena.
Ahora quiero ver el rostro del pasado, muriendo,
porque ahora estás pura y radiante
y desde mis cristales revueltos, desde ahí,
los lotos ahora ven surgir la luz, pura y radiante
de tus ojos claros, partiendo a mi horizonte.
Ahora, ahora quiero acercarme a tus cenizas,
abiertas espigas que sueñan con los tiempos,
para dejar en ellas mis huellas de granizo
que deshojado, va inventando primaveras.
Ahora comprendo la plenitud de tus palabras,
lirios que navegan desterrando mis silencios.
Ahora estoy aquí, pleno de ternura para ti,
deseando romper las distancias y los vientos,
locas estaciones que han quedado en el olvido.
Ahora, ahora voy buscando los cabellos
y la humedad de tus labios en secretos,
gritos de sangre y fuego en mis grises días.
Ahora, ahora se perfectamente que te amo.