Leonardo Velecela
Poeta que considera el portal su segunda casa
Adoro los aromas múltiples,
de las flores infinitas,
cuando bailan con el viento,
agitando sus caderas multiformes.
Adoro la integridad de sus inicios.
La fortaleza de sus pasos rectos,
sus batallas constantes con el mundo.
Admiro callado, el valor de su belleza.
Adoro las múltiples figuras,
de sus cuerpos asfixiantes, adorables,
cuando nace el contoneo
en el ritmo eterno, del deseo blanco.
Adoro los pechos, de las flores encarnadas,
en su calidez he perdido el norte de mi vida,
del deseo he formado ríos de pecados,
cuando mi boca los consume vivos.
Sus caderas, perennes lazos de lujuria.
Virtudes de carnes, deliciosas.
El más perfecto manjar.
El más complejo camino, de vida y de muerte.
Soy amante incansable de los cuerpos y las almas,
que en mis pupilas hallan la gracia.
Cuando el sol los muestra delicados,
cuando la luna abre sus misterios.
Leonardo V.
de las flores infinitas,
cuando bailan con el viento,
agitando sus caderas multiformes.
Adoro la integridad de sus inicios.
La fortaleza de sus pasos rectos,
sus batallas constantes con el mundo.
Admiro callado, el valor de su belleza.
Adoro las múltiples figuras,
de sus cuerpos asfixiantes, adorables,
cuando nace el contoneo
en el ritmo eterno, del deseo blanco.
Adoro los pechos, de las flores encarnadas,
en su calidez he perdido el norte de mi vida,
del deseo he formado ríos de pecados,
cuando mi boca los consume vivos.
Sus caderas, perennes lazos de lujuria.
Virtudes de carnes, deliciosas.
El más perfecto manjar.
El más complejo camino, de vida y de muerte.
Soy amante incansable de los cuerpos y las almas,
que en mis pupilas hallan la gracia.
Cuando el sol los muestra delicados,
cuando la luna abre sus misterios.
Leonardo V.
[MUSICA]http://www.nena.com.br/midis/divs_internacionais/!aranjuez_mon_amour.mid[/MUSICA]
::