Pío
Poeta asiduo al portal
El Hombre de Antaño
Su cuerpo putrefacto, sudoroso, frío,
su rostro entristecido, su mirada perdida,
¿será qué está dormido?
¿me estará escuchando desde dentro?
¿estarás recordando lo que hiciste?
Mil veces imaginé tu muerte,
en muchas yo era la intérprete de tu agonía,
dueña de tu cuello,
para acariciarlo en señal de amistad,
y terminar estrechándolo con fuerza,
sólo comparada con el amor que te tuve,
del cual, por fin hoy me entero y te profeso.
Aunque las luces no estén de acuerdo,
creo que vale la pena el respeto,
sabiendo: "No te lo debo; ente marchito,
sabiduría no utilizada, vida mal obrada,
desperdicio de aire mezclado con cenizas.
Y pensar, que ahora te he de respirar:
el resto de mis días.
Pío.
Su cuerpo putrefacto, sudoroso, frío,
su rostro entristecido, su mirada perdida,
¿será qué está dormido?
¿me estará escuchando desde dentro?
¿estarás recordando lo que hiciste?
Mil veces imaginé tu muerte,
en muchas yo era la intérprete de tu agonía,
dueña de tu cuello,
para acariciarlo en señal de amistad,
y terminar estrechándolo con fuerza,
sólo comparada con el amor que te tuve,
del cual, por fin hoy me entero y te profeso.
Aunque las luces no estén de acuerdo,
creo que vale la pena el respeto,
sabiendo: "No te lo debo; ente marchito,
sabiduría no utilizada, vida mal obrada,
desperdicio de aire mezclado con cenizas.
Y pensar, que ahora te he de respirar:
el resto de mis días.
Pío.
Dedicado a la muerte de mi abuelo,
hombre que quizás no supo
cómo demostrar su cariño
de forma razonable.
hombre que quizás no supo
cómo demostrar su cariño
de forma razonable.
Última edición:
::
:: .
:: .