Binario
Poeta recién llegado
Levanto castillos de poesía,
fortalezas de mi corazón,
refugios para el alma mía
a salvo de la sinrazón.
Antaño mi verso protegía
a la soberana del amor,
pero pequé de cobardía
y de mi lado se alejó.
Sitiado por la melancolía
y bombardeado por el dolor
resisto noche y día
los embates de la depresión.
Ya es tan larga la agonía
que pronto arriaré el pendón
signo de mi derrota tardía
y de mi inevitable rendición.