Liliana Rodriguez
Poeta asiduo al portal
En decadencia van mis rutinas matutinas...
los sueños desnudistas y las esperanzas de sindicato...
los relojes que no andan a paso rápido
las batallas con mi cuarto de san Alejo y los recuerdos que quieren estar de nuevo vigentes...
En decadencia van mis besos que se reconocen insípidos por las lluvias que los ojos riegan...
y las huellas que recorren los mismos caminos de un cuerpo ya ajeno...
decadentes son los viejos tiempos... los que se escapan en mi bolsillo roto...
o los que trato de fotocopiar porque fueron buenos...
decadentes son mis alas... mi voz ronca y los silencios que no hablan..
decadentes mis tertulias con el espejo de mi yo interno... ó de conciencia malcriada...
decadente mi necesidad de extrañarte.. de escucharte...
de olvidarte sin lograrlo...
soy una decante racional y masoquista... sabiendo que tu recuerdo duele más si se hace presente...
los sueños desnudistas y las esperanzas de sindicato...
los relojes que no andan a paso rápido
las batallas con mi cuarto de san Alejo y los recuerdos que quieren estar de nuevo vigentes...
En decadencia van mis besos que se reconocen insípidos por las lluvias que los ojos riegan...
y las huellas que recorren los mismos caminos de un cuerpo ya ajeno...
decadentes son los viejos tiempos... los que se escapan en mi bolsillo roto...
o los que trato de fotocopiar porque fueron buenos...
decadentes son mis alas... mi voz ronca y los silencios que no hablan..
decadentes mis tertulias con el espejo de mi yo interno... ó de conciencia malcriada...
decadente mi necesidad de extrañarte.. de escucharte...
de olvidarte sin lograrlo...
soy una decante racional y masoquista... sabiendo que tu recuerdo duele más si se hace presente...