R i g o
Poeta reconocido.
Que si trompa
Que si rabo, rabillo
Del ojo.
Que si lanudos
Que si vulcánicos,
Que si orejas paradas
O tristes.
Cuanto tanto perro,
Que si rojos, marrones
O si ladran
Que si quiebran a aullidos
La noche.
Cuanto tanto perro
Muerto en carretera
Cuanto tanto perro
Chinguiña de Satanás
Cuanto tanto perro
Cuantos han hecho falta
Cuanto tanto perro
Tan pinches rabos agitados.
Cuanto tanto pinche perro
Callejas, avenidas, callejones.
Sonrisa de perro
Loca y espumosa,
Sarnosa alegría de perro
Toda llena de trompa y pulgas.
¡Que puta madre alegres sonrisas de perro!
Que el presidente sea perro, que el militar sea perro, que el cura sea perro
Que sonrían como perros, que corran por el parque, que se huelan sus apestosos rabos
Que dios sea perro
¡Que tú seas perro y yo, que hasta el perro sea perro.
A dormir y a corretear, a follar y lamerse, a pelear y a mordisquearnos!
Que pequeño es este cuarto, que estúpida es la cama y la silla, que tonta es la ropa
Que idiota la puerta que se abre de golpe :
-!que el perro se nos ha muerto, que lleva dos meses muerto y sigue ladrando el muy perro!-
Dice ella toda agitada y ojona.
Yo me quedo con la trompa abierta y le echo un ladrido,
Venga, vamos a lamernos.
Que si rabo, rabillo
Del ojo.
Que si lanudos
Que si vulcánicos,
Que si orejas paradas
O tristes.
Cuanto tanto perro,
Que si rojos, marrones
O si ladran
Que si quiebran a aullidos
La noche.
Cuanto tanto perro
Muerto en carretera
Cuanto tanto perro
Chinguiña de Satanás
Cuanto tanto perro
Cuantos han hecho falta
Cuanto tanto perro
Tan pinches rabos agitados.
Cuanto tanto pinche perro
Callejas, avenidas, callejones.
Sonrisa de perro
Loca y espumosa,
Sarnosa alegría de perro
Toda llena de trompa y pulgas.
¡Que puta madre alegres sonrisas de perro!
Que el presidente sea perro, que el militar sea perro, que el cura sea perro
Que sonrían como perros, que corran por el parque, que se huelan sus apestosos rabos
Que dios sea perro
¡Que tú seas perro y yo, que hasta el perro sea perro.
A dormir y a corretear, a follar y lamerse, a pelear y a mordisquearnos!
Que pequeño es este cuarto, que estúpida es la cama y la silla, que tonta es la ropa
Que idiota la puerta que se abre de golpe :
-!que el perro se nos ha muerto, que lleva dos meses muerto y sigue ladrando el muy perro!-
Dice ella toda agitada y ojona.
Yo me quedo con la trompa abierta y le echo un ladrido,
Venga, vamos a lamernos.