Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: Es posible que esta función no esté disponible en algunos navegadores.
Gracias amigo mio, mis abrazos caribeños y vesuvianos para ti.Mí más sincera enhorabuena por este merecido reconocimiento, poeta. Me ha dado mucha alegría.
Un saludo de Xuacu.
FELICIDADES FELICIDADES FELICIDADES FELICIDADES
muy atractivo tu poema, audaz, irónico...
me encantó!!!
saludos
Aunque sea medio limoncito con limón y tequilita?... que poema tan bello, lleno de esos instantes donde nos cuestionamos y nos cuestionamos..un mar dibujado con el fragor de tus letras que embelesan. Abrazos y un caudal de estrellas...!
!excelente!
disfrute la lectura
de tu obra
saludos
Genial, me gustó mucho. Un placer.
saludos
Que hermoso poema, hay muchisisima dulzura en tus peticiones al creador, y me maravilla la idea de conocer parajes en los ojos de un asiduo observador...me encantó tu escrito, abrazos
Máximo Santos Dupond;792387 dijo:Buen trabajo. Un gusto leerte.
Max
Mar, océano, piélago, mi salitroso amigo.
Orchila de blancas y cálidas arenas.
Mamo, meseta árida y siempre estiva,
de todas las mesetas, la más altiva.
Mergellina, lungomare enamorado a los pies del Vesubio,
gigante dormido, bello durmiente, silente, callado,
perpetuo amenazante que parece domado,
adorado tormento de una ciudad milenaria.
Mar, océano, piélago, mi salitroso amigo,
Oricao y Tarma, Tacoa y Arrecife.
Las Tunitas, que de tunas ya te quedan pocas,
y muy pocas gaviotas, fragatas y pelícanos.
Y en las playas de todo el orbe terrestre:
pedruscos y latas, piedrecillas y vidrios...
vidrios alisados, opacados por el cándido salitre,
se parecen tanto a mi corazón
alisado y opacado por desmanes, desplantes, desengaños.
El patito feo nunca se trocó en cisne real;
el sapo verde jamás se transformó en príncipe azul;
muy a pesar de todos los besos de todas las princesas rosadas
que besaron una y otra vez sus verdes mejillas de sapo.
El sapito se quedó verde y nunca dejó de croar.
Jamás se volvió azul...
Azul marino, ecuóreo, divino,
todo un océano encerrado en una botella de Parfait Amour.
Pero el amor perfecto es Dios
únicamente Dios.
Nadie más que Dios.
Dios: ¿qué pasó con mi media naranja?
alguien se la comió a mis espaldas
o acaso se extinguieron las naranjas.
Si no existe, no importa, dame entonces una media pera,
o una media parchita, o una media manzana
-ni se te ocurra darme una media banana-
o una media toronja, o una media uva...
... aunque sea dame una media tunita
con todo y sus espinas.
Me las calo las espinas,
me las calo
con tal de no envejecer solo...
_________________________________________________________________________
MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.
♥ Hacer una donación