Andrés Castro Arévalo
Poeta recién llegado
La razón vive
en la mente y la fe,
en el corazón.
Pero mi mente
silencio mi corazón,
desde el principio
de mi existencia.
La codicia es
pecaminosa e inmoral,
pero la sociedad nos exige
éxito, poder, progreso y dinero.
¡Que dilema! ¡Que contradicción!
El sexo es perverso,
condenado y ensuciado,
pero la raza, la civilización
no progresaría,
si el amor y el placer
de esta forma no
se expresaría.
La paz mundial es utópica,
pero algún día la alcanzaremos,
sin importar las derrotas,
solo las victorias.
en la mente y la fe,
en el corazón.
Pero mi mente
silencio mi corazón,
desde el principio
de mi existencia.
La codicia es
pecaminosa e inmoral,
pero la sociedad nos exige
éxito, poder, progreso y dinero.
¡Que dilema! ¡Que contradicción!
El sexo es perverso,
condenado y ensuciado,
pero la raza, la civilización
no progresaría,
si el amor y el placer
de esta forma no
se expresaría.
La paz mundial es utópica,
pero algún día la alcanzaremos,
sin importar las derrotas,
solo las victorias.