Misaki
Poeta recién llegado
Creo que por fin podrás decirme adiós.
Ya no te dolerá tanto, tal vez poco
o tal vez nada.
Dime qué futuro nos espera?
De seguro ni lo habías imaginado.
Porque ya no somos adolescentes
jugando a quererse sin control.
Mientras te alejaba
tú me reprochabas.
No querías dejarme,
por eso me lloraste.
Pero hoy ya es distinto.
Ya no tenemos compasión.
Seguimos jugando sin sentido.
No hablamos del corazón, ni de las heridas,
no hablamos de ese "nosotros dos".
Sólo de nuestros cuerpos
que se van haciendo viejos,
ya no hallamos más por conocernos.
Mi mirada lúgubre lo dice todo.
Me estoy rompiendo.
Lo que creímos amor,
hoy ya se terminó.
Se enfrascó o se secó.
Intento seguirte queriendo
pero hoy cuenta me he dado
que nuestro tiempo y espacio
se ha esfumado.
Se perdió o ya estaba muerto
no hace un año
sino cuando nos enamoramos.
Te obligué a quererme,
o eso intenté.
Ahora es difícil creer que me quisiste,
que me quieres
o que existes.
Yo no quería quererte.
Mientras más me lo repetía
mucho más te quería.
Me hacía tuya sin querer.
No tuve cuidado al besarte
es por eso que hoy
me enfrento a las consecuencias
de nuestras coincidencias.
Todo se vuelve contra mi,
mi propia sangre y mi propia carne.
No paro de escribir con cristales
la historia de estos dos inseparables.
Me castigo por los intentos de olvidarte,
me castigo por todavía amarte.
Porque no pienso,
sólo siento, tanto que ya
no quiero sentir.
He aprendido que existen dos caras de la vida,
que el principio puede ser alegría
pero que el final puede ser agonía.
Lenta y perdurable
como la historia de estos dos inseparables.
::Ya no te dolerá tanto, tal vez poco
o tal vez nada.
Dime qué futuro nos espera?
De seguro ni lo habías imaginado.
Porque ya no somos adolescentes
jugando a quererse sin control.
Mientras te alejaba
tú me reprochabas.
No querías dejarme,
por eso me lloraste.
Pero hoy ya es distinto.
Ya no tenemos compasión.
Seguimos jugando sin sentido.
No hablamos del corazón, ni de las heridas,
no hablamos de ese "nosotros dos".
Sólo de nuestros cuerpos
que se van haciendo viejos,
ya no hallamos más por conocernos.
Mi mirada lúgubre lo dice todo.
Me estoy rompiendo.
Lo que creímos amor,
hoy ya se terminó.
Se enfrascó o se secó.
Intento seguirte queriendo
pero hoy cuenta me he dado
que nuestro tiempo y espacio
se ha esfumado.
Se perdió o ya estaba muerto
no hace un año
sino cuando nos enamoramos.
Te obligué a quererme,
o eso intenté.
Ahora es difícil creer que me quisiste,
que me quieres
o que existes.
Yo no quería quererte.
Mientras más me lo repetía
mucho más te quería.
Me hacía tuya sin querer.
No tuve cuidado al besarte
es por eso que hoy
me enfrento a las consecuencias
de nuestras coincidencias.
Todo se vuelve contra mi,
mi propia sangre y mi propia carne.
No paro de escribir con cristales
la historia de estos dos inseparables.
Me castigo por los intentos de olvidarte,
me castigo por todavía amarte.
Porque no pienso,
sólo siento, tanto que ya
no quiero sentir.
He aprendido que existen dos caras de la vida,
que el principio puede ser alegría
pero que el final puede ser agonía.
Lenta y perdurable
como la historia de estos dos inseparables.
::