coral
Una dama muy querida en esta casa.
El Porque de mi tristeza.
Ya todos se preguntan,
¿el por qué de mi tristeza?
¿el por qué de mi tristeza?
y a todos les respondo...
que no sé lo que me aqueja,
¡que en el fondo de mi alma
me siento tan desierta¡
que no sé lo que me aqueja,
¡que en el fondo de mi alma
me siento tan desierta¡
que no he logrado ver la luz
con cielos despejados,
que veo las estrellas
a través de mis cristales opacos
sin respirar el aire, recostada
sobre la húmeda hierba
ni percibir el perfume de flores
que de noche despiertan.
con cielos despejados,
que veo las estrellas
a través de mis cristales opacos
sin respirar el aire, recostada
sobre la húmeda hierba
ni percibir el perfume de flores
que de noche despiertan.
Mis oídos no escuchan
el croar de las ranas que
forman una orquesta
acompañando a las cigarras,
el croar de las ranas que
forman una orquesta
acompañando a las cigarras,
porque mi cuerpo está atrapado
entre estos muros
construidos con mi pena,
ya no encontraré la llave
que quitará el cerrojo
donde me encuentro presa.
entre estos muros
construidos con mi pena,
ya no encontraré la llave
que quitará el cerrojo
donde me encuentro presa.
No veo el carcelero
que encerró mi lamento
¡no me ha traído rosas
para perfumar mi cuerpo!
tampoco escucho pasos
que me acerquen al cielo
donde seguramente
termina el sufrimiento.
que encerró mi lamento
¡no me ha traído rosas
para perfumar mi cuerpo!
tampoco escucho pasos
que me acerquen al cielo
donde seguramente
termina el sufrimiento.
Prudencia arenas
Coral
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