duf9991
Poeta adicto al portal
Solo quedan sombras,
mas lloro al verlas.
¿Cómo será si miro
lo que oculta la noche?
No sé si lo recuerdas,
yo no lo recuerdo,
mas a veces veo demonios,
sombras que me acechan.
mas lloro al verlas.
¿Cómo será si miro
lo que oculta la noche?
No sé si lo recuerdas,
yo no lo recuerdo,
mas a veces veo demonios,
sombras que me acechan.
¡Ven tierra, disuélveme en tu
sólido ser, hazme girar
en el laberinto de tus años,
y lánzame donde no pueda ver
su rostro por doquier,
en donde sus ojos no quemen mi alma
ni asfixien lo que queda de mí!
Tu amor se hace lágrima en mis ojos
y se versifica en mis labios,
se moja en mi pluma
y se seca en mi papel.
sólido ser, hazme girar
en el laberinto de tus años,
y lánzame donde no pueda ver
su rostro por doquier,
en donde sus ojos no quemen mi alma
ni asfixien lo que queda de mí!
Tu amor se hace lágrima en mis ojos
y se versifica en mis labios,
se moja en mi pluma
y se seca en mi papel.
Este poema es un lamento
que lloro al viento, no para que seque
mi llanto enardecido, sino para que sepan
el amor que un día lloré yo por ella,
las sombras que cazan mi vida
el hacha que acecha mi sombra
la vida que flota hacia el risco.
En mi mesa, platos rotos, yacen sobre el blanco
mármol, sobros de comida, dos copas ardiendo,
solo una vacía,
dos sillas tranquilas, solo una ocupada
por una negra presencia, que la ilumina la noche,
negra como la vida,
¡NEGRA!
que lloro al viento, no para que seque
mi llanto enardecido, sino para que sepan
el amor que un día lloré yo por ella,
las sombras que cazan mi vida
el hacha que acecha mi sombra
la vida que flota hacia el risco.
En mi mesa, platos rotos, yacen sobre el blanco
mármol, sobros de comida, dos copas ardiendo,
solo una vacía,
dos sillas tranquilas, solo una ocupada
por una negra presencia, que la ilumina la noche,
negra como la vida,
¡NEGRA!