Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
PENA.
Esta el eco de un dolor
que silente me lleva,
en desolación al canto
que reclama el olvido,
más se debe pasar
la saliva, por amiga
no por espina de llanto.
Apuntalo el alma
con últimos suspiros,
avanza el destino
disfrazado
me pillo desnudo
y con las manos vacías.
Soy el verso de una pena
el perdido de un perdón,
que me martillea la razón,
mientras que ahogo mi llanto,
que ya no siembro el campo,
para que florezca el amor.
Recorta el cielo
evitando mi cabeza,
que el universo
dio un paso al lado,
donde los costados del corazón,
reclaman caricias ajenas,
que la piedad
se alejo y broto
la lágrima que quema
el recuerdo,
volveré a la sombra
donde el pasado
se recuerda en frío,
donde el calor
es el amigo
que hace brotar la pasión
en rojo y fuego.
Mi poesía
quiere buscar
el verso de tu boca,
pero ya se dio en derrota
y solo quiere el abrigo
del carmín apagado,
de las rosas
que formen la cruz,
en la cabecera del mármol
donde escrito queda:
Jamás sabrás
cuanto te he amado.
Juanjota.
Esta el eco de un dolor
que silente me lleva,
en desolación al canto
que reclama el olvido,
más se debe pasar
la saliva, por amiga
no por espina de llanto.
Apuntalo el alma
con últimos suspiros,
avanza el destino
disfrazado
me pillo desnudo
y con las manos vacías.
Soy el verso de una pena
el perdido de un perdón,
que me martillea la razón,
mientras que ahogo mi llanto,
que ya no siembro el campo,
para que florezca el amor.
Recorta el cielo
evitando mi cabeza,
que el universo
dio un paso al lado,
donde los costados del corazón,
reclaman caricias ajenas,
que la piedad
se alejo y broto
la lágrima que quema
el recuerdo,
volveré a la sombra
donde el pasado
se recuerda en frío,
donde el calor
es el amigo
que hace brotar la pasión
en rojo y fuego.
Mi poesía
quiere buscar
el verso de tu boca,
pero ya se dio en derrota
y solo quiere el abrigo
del carmín apagado,
de las rosas
que formen la cruz,
en la cabecera del mármol
donde escrito queda:
Jamás sabrás
cuanto te he amado.
Juanjota.
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