Un monton de versos

german g

Poeta adicto al portal


Un monton de versos.


De tiernos cantos carecia mi vida
cuando tu luz divina se ocultaba,
la tenue brisa del amor lloraba
y el alma me temblaba adolorida.

El viento gemia, lleno de tristeza,
llevando en sus aromas infinitas
quejas, de mis largas horas marchitas,
y mis desvelos llenos de torpeza.

Falto el amor, y enmudecio mi herida.
La soledad jamas me abandonaba.
Fuiste ingrata, pero tambien querida.

Sobre otra piel, mi corazon reposa,
olvidando tus caricias escritas;
ame otra luz, que sobre mi se posa.


Juntos.
Unidos al candor de la
divina juventud.
Olas y sue~os.

El tiempo pasa.
Ahora tu recuerdo es triste
y abrasa
mi alma sosegada.

Barco sin vela.
Respirando en el mar,
dolor que huele
a soledad.

Marinero sin puerto,
bajo el viento sombrio;
viviendo casi muerto.

La luz es transparente,
la sombra oscuro muro.
Nuestro amor fue luz, aroma del sol.
En ella ba~amos nuestros cuerpos,
como todas las cosas.
Florecieron desnudas nuestras bocas
amarradas al fuego.
Yo corria entre tus ojos,
vagaba entre tus manos como una enredadera.
Afuera la soledad gritaba.
Entre las sombras el dolor asoma.
Lejano estuve del muro silencioso.
El suspiro brotaba de tu alma,
la ternura de tu cuerpo caliente.
La luz era mi espejo,
besando tus caderas.
Y en el cielo el reflejo del viento nos amaba.
Lampara de alegria, fue tu sonrisa.
De pronto, por una extra~a brisa
la luz se apagaba.
Entro la sombra y se alejo tu cara.
Aparecio el quebranto y, el amor se hizo sombra.
el dolor gritaba... llego la soledad.


En esta rutina diaria
tu recuerdo me visita,
y en mi memoria me grita
de una manera contraria.

Volaste de mis ojos
con rapidez de rayo,
y en las flores de mayo,
tus abrojos deshojo.

Laten a lo lejos
las estrellas cansadas,
y brillan con ternura
sus besos anhelados.

El rumor del silencio
enamora la aurora.
La llama del olvido
rasga mis ojos tristes.

Gira tenue la brisa,
de un suspiro apagado,
y el recuerdo se agita,
con amor estrellado.

Dilatados, dilatados;
se esconden nuestros besos.
Mas alla de la muerte
se retuercen los tiempos.

Los cantos emocionan
los versos de la vida.
Tus recuerdos se alejan,
pero nunca se olvidan.

Pasaran las ma~nanas,
las tardes, los dias;
pero nunca se iran
tus ojos de mi vida.

Alla, mas lejana que el viento,
alla donde duerme la luna,
hay un fulgor mas triste
que las sombras de octubre.

Alla donde los sue~nos permanecen
ahogados, donde miran las piedras
con sus ojos extra~os.
Yo, yo me escondo llorando
del presente tan vano.
Amo tanto el recuerdo
que aun me frota su mano.
Amo tanto su boca
que aun me besan sus labios.

Alla donde se pierden los silencios del alma,
alla mi ser te busca, alla mi ser te ama.







Disculpen mis faltas... tengo problemas con la compu...
German g









 
Herida punzante y latente en esta historia versada que nos lleva entre realidades y fantasías, entre dolor y esperanza, entre pasados y presentes, entre verdades y recuerdos.

Buen y elaborado trabajao Germán. Un besito
 


Un monton de versos.


De tiernos cantos carecia mi vida
cuando tu luz divina se ocultaba,
la tenue brisa del amor lloraba
y el alma me temblaba adolorida.

El viento gemia, lleno de tristeza,
llevando en sus aromas infinitas
quejas, de mis largas horas marchitas,
y mis desvelos llenos de torpeza.

Falto el amor, y enmudecio mi herida.
La soledad jamas me abandonaba.
Fuiste ingrata, pero tambien querida.

Sobre otra piel, mi corazon reposa,
olvidando tus caricias escritas;
ame otra luz, que sobre mi se posa.


Juntos.
Unidos al candor de la
divina juventud.
Olas y sue~os.

El tiempo pasa.
Ahora tu recuerdo es triste
y abrasa
mi alma sosegada.

Barco sin vela.
Respirando en el mar,
dolor que huele
a soledad.

Marinero sin puerto,
bajo el viento sombrio;
viviendo casi muerto.

La luz es transparente,
la sombra oscuro muro.
Nuestro amor fue luz, aroma del sol.
En ella ba~amos nuestros cuerpos,
como todas las cosas.
Florecieron desnudas nuestras bocas
amarradas al fuego.
Yo corria entre tus ojos,
vagaba entre tus manos como una enredadera.
Afuera la soledad gritaba.
Entre las sombras el dolor asoma.
Lejano estuve del muro silencioso.
El suspiro brotaba de tu alma,
la ternura de tu cuerpo caliente.
La luz era mi espejo,
besando tus caderas.
Y en el cielo el reflejo del viento nos amaba.
Lampara de alegria, fue tu sonrisa.
De pronto, por una extra~a brisa
la luz se apagaba.
Entro la sombra y se alejo tu cara.
Aparecio el quebranto y, el amor se hizo sombra.
el dolor gritaba... llego la soledad.


En esta rutina diaria
tu recuerdo me visita,
y en mi memoria me grita
de una manera contraria.

Volaste de mis ojos
con rapidez de rayo,
y en las flores de mayo,
tus abrojos deshojo.

Laten a lo lejos
las estrellas cansadas,
y brillan con ternura
sus besos anhelados.

El rumor del silencio
enamora la aurora.
La llama del olvido
rasga mis ojos tristes.

Gira tenue la brisa,
de un suspiro apagado,
y el recuerdo se agita,
con amor estrellado.

Dilatados, dilatados;
se esconden nuestros besos.
Mas alla de la muerte
se retuercen los tiempos.

Los cantos emocionan
los versos de la vida.
Tus recuerdos se alejan,
pero nunca se olvidan.

Pasaran las ma~nanas,
las tardes, los dias;
pero nunca se iran
tus ojos de mi vida.

Alla, mas lejana que el viento,
alla donde duerme la luna,
hay un fulgor mas triste
que las sombras de octubre.

Alla donde los sue~nos permanecen
ahogados, donde miran las piedras
con sus ojos extra~os.
Yo, yo me escondo llorando
del presente tan vano.
Amo tanto el recuerdo
que aun me frota su mano.
Amo tanto su boca
que aun me besan sus labios.

Alla donde se pierden los silencios del alma,
alla mi ser te busca, alla mi ser te ama.







Disculpen mis faltas... tengo problemas con la compu...
German g










Super bueno tu poema... Completito!:. Felicidades.. Me gusta mucho cómo escribes =D
 

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