pumuki
Poeta asiduo al portal
Furiosas olas bañaban tu cuerpo,
tu vientre húmedo llamaba al deseo;
suplicio mojado de mis anhelos
sueño erótico de mis noches en celo.
Tus manos húmedas resbalaban
y en un desquiciado intento se deslizaban
por mi piel ingrávidas y muertas,
tus manos morenas me deseaban.
Tus labios salados y mojados
empapados de salitre y agua de mar
se escurrían entre los míos y la sal;
capricho silencioso en las noches de pleamar.
El cuerpo desnudo de mi desdicha
nada tranquilo por la orilla
camuflándose con la arena, besando la playa
con una suave y calurosa caricia.
La espuma de las olas chocaba
y contra ti enojada rompía
para luego quedarse tendida
sobre la playa de mi vida.
Ansío la bravura del mar,
la fiereza de las olas
el viento que las sopla;
ser la arena que pisas...
Para poder atraparte
y no salir nunca de mí
de día, de noche, siempre
para amar como el mar ama.
tu vientre húmedo llamaba al deseo;
suplicio mojado de mis anhelos
sueño erótico de mis noches en celo.
Tus manos húmedas resbalaban
y en un desquiciado intento se deslizaban
por mi piel ingrávidas y muertas,
tus manos morenas me deseaban.
Tus labios salados y mojados
empapados de salitre y agua de mar
se escurrían entre los míos y la sal;
capricho silencioso en las noches de pleamar.
El cuerpo desnudo de mi desdicha
nada tranquilo por la orilla
camuflándose con la arena, besando la playa
con una suave y calurosa caricia.
La espuma de las olas chocaba
y contra ti enojada rompía
para luego quedarse tendida
sobre la playa de mi vida.
Ansío la bravura del mar,
la fiereza de las olas
el viento que las sopla;
ser la arena que pisas...
Para poder atraparte
y no salir nunca de mí
de día, de noche, siempre
para amar como el mar ama.