Ladime Volcán
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sientes que estás solo,
que estás sola
Que la luz del universo
te abandona
Que no hay aire más espeso,
que el que respirar a ti te toca.
Sientes todo eso
pero te asombras
Yo también amigo,
hermana
llevo todo eso conmigo
Es el sentimiento de soledad
acompañado del olvido;
y no hay nada que agregar a la verdad
de estar sufridos,
enganchados a la absurda realidad
de estar perdidos.
Así que no estamos solos en esta adversidad,
pues, en distancia e ignorancia, la compartimos;
y son estos versos para ti, hermana
amigo
una ofrenda de solidaridad
que yo os brindo.
Sé de la misma ansiedad,
sé lo oscuro que vivimos;
sé de las lágrimas en orfandad
de los gritos de los aullidos,
que desgarran nuestro andar
casi así como perdidos
Solitarios en la senda, sin poder frenar
las manecillas de un reloj, más que asesino,
que arrastra, a cada vuelta, nuestro penar
por la rueda que nos vuelve a un punto fijo
No estás ahora sólo
estoy contigo,
no estás ahora sola
yo mis versos brindo
de escalera, de montaña
de nube o de destino
como los quieras tomar
tómalos pues eres digno
eres ráfaga en mi viento de huracán
y yo gustosamente te recibo
que estás sola
Que la luz del universo
te abandona
Que no hay aire más espeso,
que el que respirar a ti te toca.
Sientes todo eso
pero te asombras
Yo también amigo,
hermana
llevo todo eso conmigo
Es el sentimiento de soledad
acompañado del olvido;
y no hay nada que agregar a la verdad
de estar sufridos,
enganchados a la absurda realidad
de estar perdidos.
Así que no estamos solos en esta adversidad,
pues, en distancia e ignorancia, la compartimos;
y son estos versos para ti, hermana
amigo
una ofrenda de solidaridad
que yo os brindo.
Sé de la misma ansiedad,
sé lo oscuro que vivimos;
sé de las lágrimas en orfandad
de los gritos de los aullidos,
que desgarran nuestro andar
casi así como perdidos
Solitarios en la senda, sin poder frenar
las manecillas de un reloj, más que asesino,
que arrastra, a cada vuelta, nuestro penar
por la rueda que nos vuelve a un punto fijo
No estás ahora sólo
estoy contigo,
no estás ahora sola
yo mis versos brindo
de escalera, de montaña
de nube o de destino
como los quieras tomar
tómalos pues eres digno
eres ráfaga en mi viento de huracán
y yo gustosamente te recibo
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