Ligia Calderón Romero
Poeta veterano en el portal
01-12-92
Fatalidad
Triste despierta la mañana,
Por la pena que he de sentir,
Más no sabe e ignora mi alma,
Lo que luego habré de sufrir.
Cuatro paredes estrechan,
En su seno mi alma febril,
Cuatro paredes que encierran,
La incertidumbre que he de vivir.
Y es acaso el presagio,
De algo que va a suceder,
Llena mi vida la melancólica tarde,
De un velo de angustia y dolor.
Cae la triste y nostálgica noche,
Vestida con broche de azahar,
Envolviendo mi alma adormecida,
En su tristeza llanto y pesar .
2-12-92
Oh! Querida hermana,
Bella flor de primavera,
Mi alma guarda en sus recuerdos,
Tu alegre sonrisa y tu dulce mirada.
Y es que ayer partiste,
Sin decir tu último adiós,
Como si tuvieras miedo,
De enfrentarte a mi dolor.
Guarda mi alma la esperanza,
De poderte al menos ver,
Cuando regreses a tu tierra,
Esa que te vio nacer.
Y al fin poderte dar,
Con el alma hecha un hilo,
Tu último adiós
Aunque Tú, no me puedas ver.
Fatalidad
Triste despierta la mañana,
Por la pena que he de sentir,
Más no sabe e ignora mi alma,
Lo que luego habré de sufrir.
Cuatro paredes estrechan,
En su seno mi alma febril,
Cuatro paredes que encierran,
La incertidumbre que he de vivir.
Y es acaso el presagio,
De algo que va a suceder,
Llena mi vida la melancólica tarde,
De un velo de angustia y dolor.
Cae la triste y nostálgica noche,
Vestida con broche de azahar,
Envolviendo mi alma adormecida,
En su tristeza llanto y pesar .
2-12-92
Oh! Querida hermana,
Bella flor de primavera,
Mi alma guarda en sus recuerdos,
Tu alegre sonrisa y tu dulce mirada.
Y es que ayer partiste,
Sin decir tu último adiós,
Como si tuvieras miedo,
De enfrentarte a mi dolor.
Guarda mi alma la esperanza,
De poderte al menos ver,
Cuando regreses a tu tierra,
Esa que te vio nacer.
Y al fin poderte dar,
Con el alma hecha un hilo,
Tu último adiós
Aunque Tú, no me puedas ver.
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