En verdad os digo:
No os necesito.
Sólo hoy.
Sólo ahora porque me voy.
Sólo os necesito cuando no estoy.
Cuando todo lo que queda es la ausencia.
Sólo os necesito siempre.
Pero nunca estáis.
Mis adoradas amigas viajeras.
Mis alejadas amigas que buscan amor.
Ya no me necesitáis.
En el fondo algo se apaga.
Algo se muere.
La infancia se marchita.
La inocencia y la risa.
Oh, mis pobres amigas lejanas.
¿No veis mi tristeza?
¿Mi lenta agonía sin vosotras?
Yo necesito la tierna hermandad:
el círculo ancestral de mujeres.
Nosotras éramos...
Oh, malvadas, amigas del alma.
Me priváis de vuestra compañía
con sutileza sibilina.
Se me parte la vida.
Aquí y ahora os digo:
No os necesito.
Pero una lágrima de alegría brota
cada vez que suena el teléfono y
sois vosotras.
No os necesito.
Sólo hoy.
Sólo ahora porque me voy.
Sólo os necesito cuando no estoy.
Cuando todo lo que queda es la ausencia.
Sólo os necesito siempre.
Pero nunca estáis.
Mis adoradas amigas viajeras.
Mis alejadas amigas que buscan amor.
Ya no me necesitáis.
En el fondo algo se apaga.
Algo se muere.
La infancia se marchita.
La inocencia y la risa.
Oh, mis pobres amigas lejanas.
¿No veis mi tristeza?
¿Mi lenta agonía sin vosotras?
Yo necesito la tierna hermandad:
el círculo ancestral de mujeres.
Nosotras éramos...
Oh, malvadas, amigas del alma.
Me priváis de vuestra compañía
con sutileza sibilina.
Se me parte la vida.
Aquí y ahora os digo:
No os necesito.
Pero una lágrima de alegría brota
cada vez que suena el teléfono y
sois vosotras.