Francisco Iván Pazualdo
Poeta veterano en el portal
Tulipanes violetas
Tulipanes violetas, los envuelve la estela
de un arco iris que se posa en tus manos
blancas, más blancas que el blanco brillante
de la luna...
Pero recibe amor, mi ramillete
de estrellas moradas al candor del cometa
que nace de tu cuerpo,
en la cama blanda de los días sosiegos,
y cuélgate el sol de tus cabellos
(el de la pasada primavera)
despierta serena, amada, mía,
del día, de la noche
En el sombrero escotado
que un pintor romántico te pintó
de amarillo.
Tulipanes violetas,
pero a ti te cuelga
la anatomía de un resplandor,
donde a una flor le fulgurece un suspiro
más blanco que el blanco brillante
de la luna
Tulipanes violetas para ti,
dame tus manos, que huelen a arco iris,
te abrazaré fuerte, te besare los labios,
te diré, te diré ¡te amo!
El pintor era una caricia
que te baño de luz la espalda diurna
abrazada a mis latidos
Sirena nupcial de ensueño.
Tulipanes violetas, los envuelve la estela
de un arco iris que se posa en tus manos
blancas, más blancas que el blanco brillante
de la luna...
Pero recibe amor, mi ramillete
de estrellas moradas al candor del cometa
que nace de tu cuerpo,
en la cama blanda de los días sosiegos,
y cuélgate el sol de tus cabellos
(el de la pasada primavera)
despierta serena, amada, mía,
del día, de la noche
En el sombrero escotado
que un pintor romántico te pintó
de amarillo.
Tulipanes violetas,
pero a ti te cuelga
la anatomía de un resplandor,
donde a una flor le fulgurece un suspiro
más blanco que el blanco brillante
de la luna
Tulipanes violetas para ti,
dame tus manos, que huelen a arco iris,
te abrazaré fuerte, te besare los labios,
te diré, te diré ¡te amo!
El pintor era una caricia
que te baño de luz la espalda diurna
abrazada a mis latidos
Sirena nupcial de ensueño.