Pasos

teseo

Poeta recién llegado
El azar que cifra y revela al destino
y su barrera de sutiles desvíos
cruzó por un instante nuestros caminos
y rocé la eternidad al contemplarte.

Seguí tus pasos por laberintos oscuros
me aventuré por ostentosas calles iluminadas,
convertido en tu inédito acompañante
atado al oprobio de ser descubierto.

Van vacíos mis bolsillos de excusas,
mi voz es de arena en tus oídos
mis brazos se abren pero no estrechan
y mi mirada se hace humo en tus pupilas.

Eres inquietante y haces llover,
mi cielo se nubla de anhelados besos
acechan azules huracanes alrededor
y dentro de mi alma convulsionada.

El último crepúsculo se desvanece
y cede su corto reinado a la oscuridad
mi orgullo discurre actos temerarios
que pronto sosiega (una de las
formas de la cobardía) mi fiel prudencia.

Me detuve, adivinando que no te alcanzaría
mientras te alejaban mis arcanas cavilaciones,
caminabas insegura de tu rumbo
pero segura en tu indeterminación.

Las cuadras secretamente compartidas
ya reinaban mis lánguidos recuerdos,
la noche me hundía el puñal, y te perdí.
 
Hermoso poema, Teseo... al leerlo en voz alta suena más bello todavía. Hay cadencia en tu versar, es muy placentero leerte.
Me alegro de que hayas publicado un poema más.
Que estés muy bien... besos
 
El azar que cifra y revela al destino
y su barrera de sutiles desvíos
cruzó por un instante nuestros caminos
y rocé la eternidad al contemplarte.

Seguí tus pasos por laberintos oscuros
me aventuré por ostentosas calles iluminadas,
convertido en tu inédito acompañante
atado al oprobio de ser descubierto.

Van vacíos mis bolsillos de excusas,
mi voz es de arena en tus oídos
mis brazos se abren pero no estrechan
y mi mirada se hace humo en tus pupilas.

Eres inquietante y haces llover,
mi cielo se nubla de anhelados besos
acechan azules huracanes alrededor
y dentro de mi alma convulsionada.

El último crepúsculo se desvanece
y cede su corto reinado a la oscuridad
mi orgullo discurre actos temerarios
que pronto sosiega (una de las
formas de la cobardía) mi fiel prudencia.

Me detuve, adivinando que no te alcanzaría
mientras te alejaban mis arcanas cavilaciones,
caminabas insegura de tu rumbo
pero segura en tu indeterminación.

Las cuadras secretamente compartidas
ya reinaban mis lánguidos recuerdos,
la noche me hundía el puñal, y te perdí.


Me he recreado con tu poesía ¡ eres muy bueno ¡ tengo que sacarla al portal para deleíte de otros,un abrazo
 
Hermoso poema, amor apasionado que poco a poco
el tiempo volvió resignación...dolorosa resignación
Me encantó leerte poeta, transmiten mucho tus palabras.
 
Me gusto, buen poema,
un placer deleitarme con tu obra,
saludos.
 
El azar que cifra y revela al destino
y su barrera de sutiles desvíos
cruzó por un instante nuestros caminos
y rocé la eternidad al contemplarte.

Seguí tus pasos por laberintos oscuros
me aventuré por ostentosas calles iluminadas,
convertido en tu inédito acompañante
atado al oprobio de ser descubierto.

Van vacíos mis bolsillos de excusas,
mi voz es de arena en tus oídos
mis brazos se abren pero no estrechan
y mi mirada se hace humo en tus pupilas.

Eres inquietante y haces llover,
mi cielo se nubla de anhelados besos
acechan azules huracanes alrededor
y dentro de mi alma convulsionada.

El último crepúsculo se desvanece
y cede su corto reinado a la oscuridad
mi orgullo discurre actos temerarios
que pronto sosiega (una de las
formas de la cobardía) mi fiel prudencia.

Me detuve, adivinando que no te alcanzaría
mientras te alejaban mis arcanas cavilaciones,
caminabas insegura de tu rumbo
pero segura en tu indeterminación.

Las cuadras secretamente compartidas
ya reinaban mis lánguidos recuerdos,
la noche me hundía el puñal, y te perdí.


La voy a sacar a dar un paseo con tu permiso ¡ ah ! Feliz Navidad .Un abrazo
 

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