Alfredo Munoz
Poeta recién llegado
De mañana, desperté
Ansioso
Mujer,
Por absorberme en tus ojos
Mirándote abrirlos despacio
Y sentir en sus destellos
Mujer,
Mi amor, acurrucado en tus brazos.
Cordura, ganó la mano.
Anhelo, engroso el vibrar
Y difuminó el intento.
Y yo, aquélla noche soñé.
Y soñé, que yo miraba
Mujer,
Mientras rezaba de hinojos
Dos querubines gemelos
Disfrazados de luna,
De mar y de universo.
Los abrías muy despacio.
Sonreías.
No te vi mover los labios
Mujer;
Pero oí que me decías
Amor !Regálate entre mis brazos!
Y soñé, detenerme yo, un instante
Mujer
Por regalarme en tus brazos. Amante
Le vi.
¡A ÉL!
A Amor, ¡mujer!
Desperezarse. Sonreírme
Y con una indescriptible ternura
¡Hacer un nido en tus brazos!
Ansioso
Mujer,
Por absorberme en tus ojos
Mirándote abrirlos despacio
Y sentir en sus destellos
Mujer,
Mi amor, acurrucado en tus brazos.
Cordura, ganó la mano.
Anhelo, engroso el vibrar
Y difuminó el intento.
Y yo, aquélla noche soñé.
Y soñé, que yo miraba
Mujer,
Mientras rezaba de hinojos
Dos querubines gemelos
Disfrazados de luna,
De mar y de universo.
Los abrías muy despacio.
Sonreías.
No te vi mover los labios
Mujer;
Pero oí que me decías
Amor !Regálate entre mis brazos!
Y soñé, detenerme yo, un instante
Mujer
Por regalarme en tus brazos. Amante
Le vi.
¡A ÉL!
A Amor, ¡mujer!
Desperezarse. Sonreírme
Y con una indescriptible ternura
¡Hacer un nido en tus brazos!