ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sin métrica ni rima, sin palabras
y unos pocos minutos destinados,
te invito a disfrutar de la poesía,
que es distinta según el sitio en que te encuentres
sólo y con los párpados cerrados
y prestando atención a los sonidos...
....................................................................
....................................................................
....................................................................
¿qué escuchaste? ¿acaso el murmullo del paisaje urbano?
¿o a los pájaros y la brisa entre las hojas?
¿o a una voz interior que te recuerda vencimientos
de pagos, dificultades, borrascas y otras deudas?
Bueno, ahora a intentarlo nuevamente
pero haciendo total abstracción de los sonidos
que vienen a cantarte desde afuera
concentrándote en la voz familiar y conocida
al dar lugar y dejar al corazón que te hable y diga...
......................................................................
......................................................................
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¿qué escuchaste? ¿esa preocupación por tus hermanos?
¿esa justicia siempre esquiva que no llega?
¿clamor por la defensa del planeta con sus animales y sus plantas?
¿una pasión guardada bramando incontenible?
¿la tristeza que crece si se apaga en la antesala del olvido?
¿o amor profundo que es a la vez loco, aventurero y solidario
así como egoísta, sensato... y verdadero?
¿Has visto? Es la poesía!
Ahora resta compartirla con aquellos que te diga tu latido:
la poesía mal guardada puede morir de inanición,
de silencio en soledad, de cárcel por encierro y de frío...
y unos pocos minutos destinados,
te invito a disfrutar de la poesía,
que es distinta según el sitio en que te encuentres
sólo y con los párpados cerrados
y prestando atención a los sonidos...
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¿qué escuchaste? ¿acaso el murmullo del paisaje urbano?
¿o a los pájaros y la brisa entre las hojas?
¿o a una voz interior que te recuerda vencimientos
de pagos, dificultades, borrascas y otras deudas?
Bueno, ahora a intentarlo nuevamente
pero haciendo total abstracción de los sonidos
que vienen a cantarte desde afuera
concentrándote en la voz familiar y conocida
al dar lugar y dejar al corazón que te hable y diga...
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¿qué escuchaste? ¿esa preocupación por tus hermanos?
¿esa justicia siempre esquiva que no llega?
¿clamor por la defensa del planeta con sus animales y sus plantas?
¿una pasión guardada bramando incontenible?
¿la tristeza que crece si se apaga en la antesala del olvido?
¿o amor profundo que es a la vez loco, aventurero y solidario
así como egoísta, sensato... y verdadero?
¿Has visto? Es la poesía!
Ahora resta compartirla con aquellos que te diga tu latido:
la poesía mal guardada puede morir de inanición,
de silencio en soledad, de cárcel por encierro y de frío...
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