Nuria
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dicen por ahí que un ángel
estaba tocando a mi puerta.
Y mientras tocaba iba susurrando
estas dos palabras: ¡Te quiero!
Yo corrí para encontrarte a tiempo
pero mis pies no se movían,
estabas cada vez mas lejos.
Lloraba a mares mirando la distancia
y mientras me acercaba
solo pude observar tu silueta
donde se alejaba.
Grite con todas mis fuerzas
pero tú no me escuchabas.
Te habías ido dejándome una carta.
Mis manos de ansias temblaban.
Mientras la abría muy deprisa,
sentí tu olor que la embargaba.
En ella había solamente dos palabras.
Ya no un te quiero forzado entre lágrimas.
Era un te amo abrigando esperanzas.
::