seso
Poeta asiduo al portal
Encadenados mis ojos
no pueden ver mas que a los tuyos garuando
cuando piensas de que el mundo
se va a terminar en un suspirar de lluvia.
Encadenados mis ojos
a tus lagrimas pequeñitas
que descienden por tus mejillas
como estrellas fugaces
y terminan devoradas ferozmente
en mis labios,
pero nunca dejan de ser lagrimas,
tus pequeñitas lagrimas,
dulces y pequeñitas lagrimas fugaces.
Que entre sobredosis de esperanza
nos amamos tanto
que ahora mismo ha habido un silencio
en todos tus rincones
donde tus cabellos han ocultado
a tu gris con carne azul,
donde es muy exquisito ceder
al incomprensible vaivén de tu parpadear,
donde mis ojos vuelven a enclaustrarse
en tus ojos aún húmedos:
como un jardín recién mojado por el arte del cielo
en una mañana donde el sol ha abrazado el arco-iris
que nace en tus ojos
y muere en los míos.
no pueden ver mas que a los tuyos garuando
cuando piensas de que el mundo
se va a terminar en un suspirar de lluvia.
Encadenados mis ojos
a tus lagrimas pequeñitas
que descienden por tus mejillas
como estrellas fugaces
y terminan devoradas ferozmente
en mis labios,
pero nunca dejan de ser lagrimas,
tus pequeñitas lagrimas,
dulces y pequeñitas lagrimas fugaces.
Que entre sobredosis de esperanza
nos amamos tanto
que ahora mismo ha habido un silencio
en todos tus rincones
donde tus cabellos han ocultado
a tu gris con carne azul,
donde es muy exquisito ceder
al incomprensible vaivén de tu parpadear,
donde mis ojos vuelven a enclaustrarse
en tus ojos aún húmedos:
como un jardín recién mojado por el arte del cielo
en una mañana donde el sol ha abrazado el arco-iris
que nace en tus ojos
y muere en los míos.