DEIMOS
Poeta recién llegado
Me despido de mi sombra...
De aquella alma que me esperaba al final del camino que decidi no seguir...
Me dirijo a esta luz centelleante que me deslumbra...
Alejándome más y más de la persona con la que mi corazón quería vivir...
He muerto de amor decadente...
En el paseo de la soledad,
hay un alma que llora,
cada jueves,
fruto de una traición...
Le robaron la mujer,
que le robó el corazón...
La mañana recuerda que allí,
les contemplaba sonreír,
y al alba se amaban...
El cielo se ruborizaba al ver su amor... Lo llamaron amanecer...
Fueron desapareciendo así los días,
hasta que algo ocurrió...
El recuerdo los separó,
El recuerdo de otra alma... A quien la mujer amó...
El día se estremeció,
embargado por la tristeza se oscureció...
Y con su sueño el hombre murió...
De aquella alma que me esperaba al final del camino que decidi no seguir...
Me dirijo a esta luz centelleante que me deslumbra...
Alejándome más y más de la persona con la que mi corazón quería vivir...
He muerto de amor decadente...
En el paseo de la soledad,
hay un alma que llora,
cada jueves,
fruto de una traición...
Le robaron la mujer,
que le robó el corazón...
La mañana recuerda que allí,
les contemplaba sonreír,
y al alba se amaban...
El cielo se ruborizaba al ver su amor... Lo llamaron amanecer...
Fueron desapareciendo así los días,
hasta que algo ocurrió...
El recuerdo los separó,
El recuerdo de otra alma... A quien la mujer amó...
El día se estremeció,
embargado por la tristeza se oscureció...
Y con su sueño el hombre murió...