ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Marchita flor, un solo día
bastó para que engalanaras
imágenes comunes:
a dos en uno sólo
y comunes por conocidas,
casi usuales,
mas sin flor antes
de tu pincelada.
Breve tiempo duró tu brillo,
tu frescura, tu alegría.
Marchita flor, un solo día
abierta al sol
sin medias tintas
y adicta al credo de lo eterno
por apenas unas horas.
Luego cerrarte en desengaño
sin quejas vanas,
sin lamentos.
Marchita flor, un solo día
mil días
testigo voluntario
como siempre al acecho
de tus mínimos gestos
en cercanía furtiva..
Si tuviera la osadía
sin mancillar tu dignidad
de altiva resignada
y adicta ahora al credo
doliente del jamás,
te diría sereno
Que pudiera ser lluvia
O en la mañana rocío
Que aquí estoy ahora,
Que siempre aquí estuve,
Que daría mi vida
si volvieras a abrirte
por mí, para mí,
marchita flor, un solo día.
bastó para que engalanaras
imágenes comunes:
a dos en uno sólo
y comunes por conocidas,
casi usuales,
mas sin flor antes
de tu pincelada.
Breve tiempo duró tu brillo,
tu frescura, tu alegría.
Marchita flor, un solo día
abierta al sol
sin medias tintas
y adicta al credo de lo eterno
por apenas unas horas.
Luego cerrarte en desengaño
sin quejas vanas,
sin lamentos.
Marchita flor, un solo día
mil días
testigo voluntario
como siempre al acecho
de tus mínimos gestos
en cercanía furtiva..
Si tuviera la osadía
sin mancillar tu dignidad
de altiva resignada
y adicta ahora al credo
doliente del jamás,
te diría sereno
Que pudiera ser lluvia
O en la mañana rocío
Que aquí estoy ahora,
Que siempre aquí estuve,
Que daría mi vida
si volvieras a abrirte
por mí, para mí,
marchita flor, un solo día.