Sólo sé que tienes cinco dedos en las manos y en los pies
y que cinco y cinco suman diez.
Sólo sé que son pequeñas tus orejas,
y que sobre tus ojos hay dos cejas,
si rubias o morenas , no lo sé,
no me he fijado bien.
De oidas me viene tu nombre,
que tienes fuerza y cuerpo de hombre,
que tienes empeño
que luchas como un guerrero y que corre en tus venas la sangre de herreño.
Que llevas en ti, la pasión de la región
y en tus manos y pies la lucha del buen canarión.
Y sé que eres buen deportista,
pues esa verdad me la ha regalado la vista,
y sé que quizás has parado en alguna estación
a calentarte de amor el corazón,
y sólo sé que eres espejismo
y que exaltas como un fuerte seismo,
pero saber, saber no sé más,
sólo que quizás no vuelva a verte jamás.
y que cinco y cinco suman diez.
Sólo sé que son pequeñas tus orejas,
y que sobre tus ojos hay dos cejas,
si rubias o morenas , no lo sé,
no me he fijado bien.
De oidas me viene tu nombre,
que tienes fuerza y cuerpo de hombre,
que tienes empeño
que luchas como un guerrero y que corre en tus venas la sangre de herreño.
Que llevas en ti, la pasión de la región
y en tus manos y pies la lucha del buen canarión.
Y sé que eres buen deportista,
pues esa verdad me la ha regalado la vista,
y sé que quizás has parado en alguna estación
a calentarte de amor el corazón,
y sólo sé que eres espejismo
y que exaltas como un fuerte seismo,
pero saber, saber no sé más,
sólo que quizás no vuelva a verte jamás.