A decir verdad, no había pasado por acá, por una falta de tiempo enorme... sin embargo, me encantaría que sepas que tus versos tienen un gran rítmo y un sentido de proyección enorme con respecto a su título.
Vas de a poco armando el escenario para el cierre de telón que deja en evidencia lo pensado de la obra.
En sí, ésta me recordó un viaje que hice a una cordillera del sur del país y fue espectacular. Arriba de esa montaña se respiraba una paz y una armonía de siglos. Parecía un paisaje lunar... Nunca en mi vida ólvidaré esa sensación de estar como en otro planeta. Ahora, con tu trabajo dichos recuerdos afloraron, nuevamente, en mi memoria. Gracias por provocar un buen momento.
Sin lugar a dudas, un hermoso trabajo que merece ser obra maestra.
Un abrazo para ti, compañero, y estrellas para que iluminen tu montaña.
Afectuosamente:
RUSO