Maria Laura Del Aquila
Poeta veterano y reconocido en el portal.
Ironía...
Hubo una vez un hombre
que volviendo de la muerte
apresuraba sus pasos
pues dudaba de su suerte
y no veía el momento
de atravesar el portal,
lo invadía un sentimiento
y su emoción era tal
por que al doblar la esquina
ya llegaría a su hogar.
Cuanto más se apresuraba,
era tanta su ansiedad,
más se alejaba el lugar
y acostumbrado al dolor
sin querer gritó piedad.
Y por fin dobló la esquina,
apuraditos los pasos,
el corazón va a estallar,
entonces golpeó la puerta
que alguna vez fue celeste
esa ya no era su casa,
aunque entenderlo le cueste
no lo abrazaron sus hijos,
ni encontró calor de hogar.
Su gente engrosó también la lista,
no lo esperaban llegar.
María Laura Del Aquila
Hubo una vez un hombre
que volviendo de la muerte
apresuraba sus pasos
pues dudaba de su suerte
y no veía el momento
de atravesar el portal,
lo invadía un sentimiento
y su emoción era tal
por que al doblar la esquina
ya llegaría a su hogar.
Cuanto más se apresuraba,
era tanta su ansiedad,
más se alejaba el lugar
y acostumbrado al dolor
sin querer gritó piedad.
Y por fin dobló la esquina,
apuraditos los pasos,
el corazón va a estallar,
entonces golpeó la puerta
que alguna vez fue celeste
esa ya no era su casa,
aunque entenderlo le cueste
no lo abrazaron sus hijos,
ni encontró calor de hogar.
Su gente engrosó también la lista,
no lo esperaban llegar.
María Laura Del Aquila