DIETA
Ya no puedo mirar a mi mujer,
se me ha puesto con dieta medicada
pues la moda le ha vuelto delicada,
silueta juvenil quiere tener.
Lo malo de obligarse a enmagrecer,
el sabor de comida deslavada,
sin aceite ni sal come ensalada
y se empeña en hacérmela comer.
He acabado por irme al restaurante
a comer buenos guisos y filetes,
no importa si la panza va delante.
¡Que se muera ella de hambre! Yo banquetes
al gusto me daré de horma gigante
por caros que resulten tales fletes.
Ya no puedo mirar a mi mujer,
se me ha puesto con dieta medicada
pues la moda le ha vuelto delicada,
silueta juvenil quiere tener.
Lo malo de obligarse a enmagrecer,
el sabor de comida deslavada,
sin aceite ni sal come ensalada
y se empeña en hacérmela comer.
He acabado por irme al restaurante
a comer buenos guisos y filetes,
no importa si la panza va delante.
¡Que se muera ella de hambre! Yo banquetes
al gusto me daré de horma gigante
por caros que resulten tales fletes.