Ángelo Gamo
Poeta recién llegado
Si existieras de pronto,
de frente, entre el sol y el viento.
Pudiera oír tu voz gastada,
ver tus labios partidos sobre la mar,
tus ojos brillando como felices niños,
oiría del mar saliendo las olas,
el temor de la arena ante la lluvia,
la carrera por escapar del espanto
por cuan intento de escribirte.
Te has ido; sin pronunciar palabra alguna,
dejando un discurso a medio parir,
con ideas de amor entrecocidas.
Convierte la mar en polvo!
Has de los días un festín
para invitados que no comerán.
Convierte el agua en vino!
y canta ignorando al mundo una vez más.
Estoy triste; pero siempre estoy triste.
De tus palabras vengo. No sé hacia donde voy.
Ojalá pudiera escribir los versos más tristes esta noche,
mirar a los astros y encontrarte sonriendo devuelta.
Te has ido; sin responder nada a cambio.
Espero responder a tus palabras con engaño.
El silencio con escritos
para que vivan muertos sin decir nada.
Te recuerdo aplaudiendo,
siendo niña en el fondo,
con las manos llenas de miedo.
Quizás sea yo quien sufra por amor,
por miedo a tus razones mudas,
no espero recordar el pasado.
Espero descanses naufraga entre mar de cariño,
que no te toca pero besa.
Bajo un cielo azul de otoño,
que guarda su fuerza para las tardes
si no respondes.
Si no respondes.
de frente, entre el sol y el viento.
Pudiera oír tu voz gastada,
ver tus labios partidos sobre la mar,
tus ojos brillando como felices niños,
oiría del mar saliendo las olas,
el temor de la arena ante la lluvia,
la carrera por escapar del espanto
por cuan intento de escribirte.
Te has ido; sin pronunciar palabra alguna,
dejando un discurso a medio parir,
con ideas de amor entrecocidas.
Convierte la mar en polvo!
Has de los días un festín
para invitados que no comerán.
Convierte el agua en vino!
y canta ignorando al mundo una vez más.
Estoy triste; pero siempre estoy triste.
De tus palabras vengo. No sé hacia donde voy.
Ojalá pudiera escribir los versos más tristes esta noche,
mirar a los astros y encontrarte sonriendo devuelta.
Te has ido; sin responder nada a cambio.
Espero responder a tus palabras con engaño.
El silencio con escritos
para que vivan muertos sin decir nada.
Te recuerdo aplaudiendo,
siendo niña en el fondo,
con las manos llenas de miedo.
Quizás sea yo quien sufra por amor,
por miedo a tus razones mudas,
no espero recordar el pasado.
Espero descanses naufraga entre mar de cariño,
que no te toca pero besa.
Bajo un cielo azul de otoño,
que guarda su fuerza para las tardes
si no respondes.
Si no respondes.