Pagana
Poeta recién llegado
Llueve,
Miro el agua caer lentamente,
Una gotera en el techo de la galería...
Y el ruido relajante que me fulmina.
Llueve,
Las gotitas me recuerdan las tardes de invierno en la cama,
El fuego del hogar que nunca tuve,
La soledad que más de una vez ahogó mis atardeceres,
Como nieve tapando el paisaje, aplastando el verde.
Llueve,
Se me confunde si afuera o por dentro,
Pero cae el agua como ardiente fuego,
El alma se llena de sal y cemento,
Me pregunto en qué momento el torrencial tomó todos mis comienzos.
Llueve,
Extraño la mano que nunca me tocó,
La sonrisa que perdida se esfumó,
Aquel torrente de emociones que nunca de sus labios brotó...
Las lágrimas que mi corazón nunca derramó.
Llueve en nuestros pechos,
En los amaneceres disconvexos,
En aquellos desayunos dispersos,
En nuestros labios entreabiertos.
No digo nada,
Sobran palabras,
El agua corre, no para.
Diluvia, y mi cabeza dispara.
Mi yo, se desangra.
Llueve, sobre todas mis esperanzas.
2026
Nota de la aurora: Estás líneas están inspiradas en el abandono de los padres. Espero que quienes lo lean, lo disfruten y puedan sentir la fuerza de sus palabras. Gracias.
Miro el agua caer lentamente,
Una gotera en el techo de la galería...
Y el ruido relajante que me fulmina.
Llueve,
Las gotitas me recuerdan las tardes de invierno en la cama,
El fuego del hogar que nunca tuve,
La soledad que más de una vez ahogó mis atardeceres,
Como nieve tapando el paisaje, aplastando el verde.
Llueve,
Se me confunde si afuera o por dentro,
Pero cae el agua como ardiente fuego,
El alma se llena de sal y cemento,
Me pregunto en qué momento el torrencial tomó todos mis comienzos.
Llueve,
Extraño la mano que nunca me tocó,
La sonrisa que perdida se esfumó,
Aquel torrente de emociones que nunca de sus labios brotó...
Las lágrimas que mi corazón nunca derramó.
Llueve en nuestros pechos,
En los amaneceres disconvexos,
En aquellos desayunos dispersos,
En nuestros labios entreabiertos.
No digo nada,
Sobran palabras,
El agua corre, no para.
Diluvia, y mi cabeza dispara.
Mi yo, se desangra.
Llueve, sobre todas mis esperanzas.
Nota de la aurora: Estás líneas están inspiradas en el abandono de los padres. Espero que quienes lo lean, lo disfruten y puedan sentir la fuerza de sus palabras. Gracias.