• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

El éxodo de la raíz a la espuma

León_es

...no soy poeta, solo escribo...

Yo vengo de buscarte en el útero de la niebla,

allí donde el Cauca es un hilo de plata herida

y el volcán bosteza cenizas sobre el pensamiento,

a tí, que eres la hija del agua vertical.


Vestida de azul de Silvia, con el anaco apretado

como una noche de junio sobre tus caderas de greda.

Quince años mordimos la misma manzana de frío,

quince inviernos hilando el vellón de la paciencia.


Mientras los abuelos, estatuas de sal y rito,

tejían muros de viento para que no pasara mi nombre,

nuestro amor no sabia de leyes de piedra,

ni de fronteras marcadas con la sangre de los ancestros.


Entonces, decidimos que el destino era un caballo de vidrio,

y saltamos sobre el lomo de la cordillera,

dejando atrás las flautas que dictaban el miedo,

con tus pies, acostumbrados a besar el musgo,


Comenzaron a soñar con el galope de las olas,

corrimos bajo una lluvia de peces invisibles,

atravesando el mapa como dos relámpagos fugitivos,

los siglos nos perseguían con sus lanzas de humo.


Más tu mano, era un ancla vegetal en mi pecho,

cambiamos el frío del páramo por el incendio del trópico,

y el musgo se hizo coral bajo tu piel de canela;

ahora, Cartagena es una muralla que no encierra, sino que abraza


Tú caminas por la arena y el mar reconoce tu linaje,

ya no eres solo la montaña, eres el oleaje que no pide permiso,

y nuestros hijos corren con los pies llenos de espuma y libertad,

son pequeños dioses que no saben de cadenas ni de exilios.


Nacidos de una desobediencia que sabe a miel y a salitre,

aquí te amo, donde el sol es un tambor que golpea el mediodía

y el pasado es solo un barco hundido en el fondo de tus ojos,

somos la prueba de que el amor es el único territorio.


¡Donde no existen las leyes, sólo la inmensa geografía de un beso!
 

Yo vengo de buscarte en el útero de la niebla,

allí donde el Cauca es un hilo de plata herida

y el volcán bosteza cenizas sobre el pensamiento,

a tí, que eres la hija del agua vertical.


Vestida de azul de Silvia, con el anaco apretado

como una noche de junio sobre tus caderas de greda.

Quince años mordimos la misma manzana de frío,

quince inviernos hilando el vellón de la paciencia.


Mientras los abuelos, estatuas de sal y rito,

tejían muros de viento para que no pasara mi nombre,

nuestro amor no sabia de leyes de piedra,

ni de fronteras marcadas con la sangre de los ancestros.


Entonces, decidimos que el destino era un caballo de vidrio,

y saltamos sobre el lomo de la cordillera,

dejando atrás las flautas que dictaban el miedo,

con tus pies, acostumbrados a besar el musgo,


Comenzaron a soñar con el galope de las olas,

corrimos bajo una lluvia de peces invisibles,

atravesando el mapa como dos relámpagos fugitivos,

los siglos nos perseguían con sus lanzas de humo.


Más tu mano, era un ancla vegetal en mi pecho,

cambiamos el frío del páramo por el incendio del trópico,

y el musgo se hizo coral bajo tu piel de canela;

ahora, Cartagena es una muralla que no encierra, sino que abraza


Tú caminas por la arena y el mar reconoce tu linaje,

ya no eres solo la montaña, eres el oleaje que no pide permiso,

y nuestros hijos corren con los pies llenos de espuma y libertad,

son pequeños dioses que no saben de cadenas ni de exilios.


Nacidos de una desobediencia que sabe a miel y a salitre,

aquí te amo, donde el sol es un tambor que golpea el mediodía

y el pasado es solo un barco hundido en el fondo de tus ojos,

somos la prueba de que el amor es el único territorio.


¡Donde no existen las leyes, sólo la inmensa geografía de un beso!
Preciosa manera de mostrar la intensidad del amor un placer leerte saludos
 

Yo vengo de buscarte en el útero de la niebla,

allí donde el Cauca es un hilo de plata herida

y el volcán bosteza cenizas sobre el pensamiento,

a tí, que eres la hija del agua vertical.


Vestida de azul de Silvia, con el anaco apretado

como una noche de junio sobre tus caderas de greda.

Quince años mordimos la misma manzana de frío,

quince inviernos hilando el vellón de la paciencia.


Mientras los abuelos, estatuas de sal y rito,

tejían muros de viento para que no pasara mi nombre,

nuestro amor no sabia de leyes de piedra,

ni de fronteras marcadas con la sangre de los ancestros.


Entonces, decidimos que el destino era un caballo de vidrio,

y saltamos sobre el lomo de la cordillera,

dejando atrás las flautas que dictaban el miedo,

con tus pies, acostumbrados a besar el musgo,


Comenzaron a soñar con el galope de las olas,

corrimos bajo una lluvia de peces invisibles,

atravesando el mapa como dos relámpagos fugitivos,

los siglos nos perseguían con sus lanzas de humo.


Más tu mano, era un ancla vegetal en mi pecho,

cambiamos el frío del páramo por el incendio del trópico,

y el musgo se hizo coral bajo tu piel de canela;

ahora, Cartagena es una muralla que no encierra, sino que abraza


Tú caminas por la arena y el mar reconoce tu linaje,

ya no eres solo la montaña, eres el oleaje que no pide permiso,

y nuestros hijos corren con los pies llenos de espuma y libertad,

son pequeños dioses que no saben de cadenas ni de exilios.


Nacidos de una desobediencia que sabe a miel y a salitre,

aquí te amo, donde el sol es un tambor que golpea el mediodía

y el pasado es solo un barco hundido en el fondo de tus ojos,

somos la prueba de que el amor es el único territorio.


¡Donde no existen las leyes, sólo la inmensa geografía de un beso!
Un amor épico e intenso.
Muy bonito.

Saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba