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... gracias por los coemtarios, si no fuera por ellos no sentiria fuerzas para continuar. En este soneto me he dejado influenciar por D. Frnacisco de Quevedo y Villegas, aunque algo menos de...
Se sueña dios el necio coronado,
redentor de una grey que no conoce;
compra la historia, de su gloria goce,
borrando el lodo de su antiguo estado.
Llama «atraso» al juicio ponderado,
y entre el...
Crujía el cielo en lóbregos bramidos,
brotaba el llanto de la noche oscura,
y en el asfalto, espejos sumergidos
reflejaban de un faro la llanura.
Al fondo, el negro abismo de la nada;
reino de...
Que no quiero tribus, ni leyes, ni reyes,
ni el yugo maldito de un vil mercader,
que rompo los mapas, las normas, las greyes,
ni el monstruo abstracto de todo poder.
¡Huyamos del ruido, del...
Y allá quiso el Destino que las vidas confluyeran,
que en los labios de oro las palabras se durmieran,
y en el sagrado tiempo detuvieran su caudal.
Que enlazados de manos, con orgullo soberano...
Madrugaba la aurora en la orilla del día,
trazando el horizonte su ruta de sal,
mientras mis pasos daban, en fiel sintonía,
su diario tributo al perfil del mar.
Apenas el sol encendía el...
La sala es un glitch de serotonina.
El aire pesa, saturado de bajos que te golpean el esternón
mientras el pop y el rock se fusionan en un remix
que parece diseñado por una inteligencia...
Le metes tanta lógica a la vida,
haces un mapa de ceniza y frío,
que dejas la ilusión desprotegida
y el corazón te lo quedas vacío.
Ya no se busca el cielo ni la altura,
solo cables y chips...
Sobre la tierra roja de Nigeria, donde el viento arrastra sollozos de pólvora,
despierta Ereco, la mujer de las piernas de relámpago,
la gacela sagrada que corre con el corazón expuesto al...
Vi la notificación en la pantalla
y no necesité desbloquear el móvil para entenderlo todo.
El brillo me quemó la cara,
un flash directo a los ojos en mitad de la calle.
Te vi con ella,
fuera...
No fue un encuentro, fue un incendio devastador,
sucumbimos a nuestros instintos sin piedad ni rezo,
surcando el santuario de la piel con el calor
de un beso que se muerde en cada abrazo.
Nos...
La ciudad ruge tras los sauces,
pero su oleaje de bocinas se estrella y se deshace
antes de tocar la orilla de este reino.
Aquí el tiempo es de agua.
Observo a los patos:
pequeñas naves de...
A veces, el silencio no es ausencia,
sino una copa llena de ecos olvidados,
una red de hilos invisibles que sostienen
el peso del mundo cuando el aire se cansa.
Bajo la piel de las cosas, donde...
Se levantan muros con piedras de plegaria,
un contrafuerte ciego ante el espejo,
donde la herencia, otrora necesaria,
se vuelve un eco amargo y un reflejo.
Hay un cortocircuito en la mirada...
Bajo una cúpula de ópalo y espanto,
como un pirata en pos de su tesoro,
cruzo los mares de un exilio de oro
para encontrar tu cuerpo en el amianto.
Allí, donde la arena es un desierto
de...
Tras el mármol, el dedo impaciente
robó un segundo a la luz y al olvido;
el flash fue un rayo, un grito simplemente,
sobre el nácar de un hombro dormido.
Se encendió el oro en sus rizos de...
Alguien intenta sostener copas de hierro macizo, con manos de humo,
y gritos sordos que rebotan en las paredes de una fiesta que no me invita.
donde cada grano es una piedra que me golpea la...
Yo, entiendo, que la IA se ha alimentado de la que yo, tú, él, ella, ellas ,ellos, nosotros, nosotras, vosotros, vosotras, nuestros, nuestras, este esa ... y asi sucesivamente; asi que cualquier...
Es un contraste hermoso, estudiar lo que nos hace "inteligentes" mientras te dejas llevar por lo que nos hace "vivos". Al final, que el libro caiga es quizás la conclusión más lógica de esa...
He traído la filosofía de las máquinas
a la orilla de este agua que no sabe de códigos.
Entre mis manos, el dilema del silicio,
la pregunta por la chispa en el circuito,
el intento de entender...
Sobre la roca herida, donde el mar se quebranta,
una mujer le grita al vacío que no responde.
No son palabras lo que exhala su garganta,
sino el eco de los siglos que el horizonte esconde.
A...
Sobre el mármol reluciente, espejo de un deseo mudo,
descansa la nube blanca, el nácar de porcelana pura,
una bañera clásica bajo el cielo puro y desnudo
un refugio de espuma donde el tiempo se...
Bajo el azur ingrávido, de azabache y de frío,
donde el tiempo se rinde ante el mudo vacío,
me yergo, pequeña brizna de carne y de miedo,
buscando en la altura un amparo, un denuedo.
Más la...
Pies descalzos sobre el borde del mundo,
donde la tierra se rinde ante el vaivén,
en un pulso ciego, antiguo y profundo,
buscando el roce de la piel con la piel.
Nuestros cuerpos húmedos...
Miras tus manos
y ves diez gorriones que olvidaron cómo volar,
atrapados en la pausa infinita
de un latido que suena a madera seca.
No busques lógica en el rincón
donde los sueños se...
Ya no hay silencio tras el velo,
ni el rastro humilde de la rodilla en tierra;
el incienso que hoy asciende al cielo
es un humo artificial de luz y guerra.
La fe, que antes buscaba lo...
Era, como una noche de vibrantes armonías,
el ruido de la urbe se desataba en profusión,
los fanales trazaban caprichosas geometrías,
mostrando lo abstracto con rítmica ilusión.
Sin abismo...
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