moles
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Miembro del JURADO DE LA MUSA
N.A.: Este soneto estuvo dedicado a mi sobrina, Isabel, granadina ella, hija de mi hermano Miguel Ángel, y a su ya marido Felipe, él dominicano. Se lo recité en la ceremonia con toda emoción.Tiene el poema guiños intertextuales a Rafael Alberti y a Dámaso Alonso, ambos poetas de nuestra Generación del 27.
El matrimonio, los dos médicos, reside en Cataluña, en Tarragona, de ahí que este poema se vea acompañado por Pau Casals, violonchelista catalán que compuso el bellísimo tema “Els Cant dels Ocells” (El canto de los pájaros), y esto en homenaje a ellos y a aquella tierra catalana. El enlace que viene a continuación corresponde a la actuación de Pau Casals en La Casa Blanca siendo Presidente de los EE.UU. John F. Kennedy.
POR ENCIMA DEL MAR
Hemos hecho a la inmensa lejanía
del gran mar no más que un riachuelo,
cuando a la soledad dimos consuelo
hablando tú la lengua que es la mía.
Dijiste amor, mi corazón ardía,
y dije amor, y alzaste un alto vuelo,
teniendo ya los dos el mismo cielo
que quisimos lo fuera cada día.
Que no se vaya nunca, no se vaya,
me dices y te digo en esa playa
a la que tú llegaste como hermano.
Me seguirás lo mismo que te sigo
adonde quieras ir —dices y digo—,
a Granada o al jardín dominicano.
Y los dos de la mano,
caminantes siempre y peregrinos,
con Dios de compañero en los caminos.
Con enorme cariño,
vuestro tío Salva González Moles.
18 de abril de 2026.
El matrimonio, los dos médicos, reside en Cataluña, en Tarragona, de ahí que este poema se vea acompañado por Pau Casals, violonchelista catalán que compuso el bellísimo tema “Els Cant dels Ocells” (El canto de los pájaros), y esto en homenaje a ellos y a aquella tierra catalana. El enlace que viene a continuación corresponde a la actuación de Pau Casals en La Casa Blanca siendo Presidente de los EE.UU. John F. Kennedy.
POR ENCIMA DEL MAR
Hemos hecho a la inmensa lejanía
del gran mar no más que un riachuelo,
cuando a la soledad dimos consuelo
hablando tú la lengua que es la mía.
Dijiste amor, mi corazón ardía,
y dije amor, y alzaste un alto vuelo,
teniendo ya los dos el mismo cielo
que quisimos lo fuera cada día.
Que no se vaya nunca, no se vaya,
me dices y te digo en esa playa
a la que tú llegaste como hermano.
Me seguirás lo mismo que te sigo
adonde quieras ir —dices y digo—,
a Granada o al jardín dominicano.
Y los dos de la mano,
caminantes siempre y peregrinos,
con Dios de compañero en los caminos.
Con enorme cariño,
vuestro tío Salva González Moles.
18 de abril de 2026.
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