cadira
Poeta recién llegado
Son tierras sobre tierras, el tiempo ha pasado,
siglos se han apilado, donde están mis raíces,
yo, Athos, he claudicado; pues estoy enterrado.
¿Dónde está la gloria si no fuimos felices?
Lo que no se ha visto parece que no existe.
Piedra, verde y barro, sí, he sido tragado,
ciudades sin memoria, sobre mí, sobre altares,
¿por qué sacrificáis, al cielo abandonado?
Con dioses inventados, vacíais los lugares.
Lo que no se ha visto parece que no existe.
En nombre del progreso, mi monte está ocupado,
ecos de algo hundido: mi corazón persiste,
tú te habrás movido, nos habremos mezclado.
¿Quién protege el abismo si el cielo nos embiste?
Lo que no se ha visto parece que no existe.
Conceptos aparecen, las historias no vivo,
las grietas reblandecen, soy eterno y cambiante,
yo me digo: resiste, sufro por un motivo.
Con sentimientos míos, parezco un farsante.
Lo que no se quiere ver parece que no existe.
Con piedras sobre piedras, ciudades se asentaron,
sin fe, con muchos muros, guerra y nuevas fronteras,
estrellas asomaos, nuevos dioses llegaron.
Brillad e iluminadnos, domesticad las fieras.
Lo que no se ha visto parece que no existe.
siglos se han apilado, donde están mis raíces,
yo, Athos, he claudicado; pues estoy enterrado.
¿Dónde está la gloria si no fuimos felices?
Lo que no se ha visto parece que no existe.
Piedra, verde y barro, sí, he sido tragado,
ciudades sin memoria, sobre mí, sobre altares,
¿por qué sacrificáis, al cielo abandonado?
Con dioses inventados, vacíais los lugares.
Lo que no se ha visto parece que no existe.
En nombre del progreso, mi monte está ocupado,
ecos de algo hundido: mi corazón persiste,
tú te habrás movido, nos habremos mezclado.
¿Quién protege el abismo si el cielo nos embiste?
Lo que no se ha visto parece que no existe.
Conceptos aparecen, las historias no vivo,
las grietas reblandecen, soy eterno y cambiante,
yo me digo: resiste, sufro por un motivo.
Con sentimientos míos, parezco un farsante.
Lo que no se quiere ver parece que no existe.
Con piedras sobre piedras, ciudades se asentaron,
sin fe, con muchos muros, guerra y nuevas fronteras,
estrellas asomaos, nuevos dioses llegaron.
Brillad e iluminadnos, domesticad las fieras.
Lo que no se ha visto parece que no existe.
Última edición: