Ansel Arenas
Poeta que considera el portal su segunda casa
La vida se enrarece
La vida se enrarece; muere
de prisa con la guerra,
algo que no importa
para los que la provocan.
Al aura luminosa del pacífico
sosiego, la intoxica
el ambicioso que roba y mata
sin castigo.
Al que roba y mata sin castigo
no le importan los que caen;
solo importa el botín.
¿Cuándo regresará
la apacible vida
de los creadores de sueños
sin maldad,
en las colinas y valles
del amor?
¿Cuándo regresará
la cordura a los sembradíos
de armonías,
para hacer florecer la paz
en las eras de la vida?
¿Cuándo regresará?
La vida se enrarece; muere
de prisa con la guerra,
algo que no importa
para los que la provocan.
Al aura luminosa del pacífico
sosiego, la intoxica
el ambicioso que roba y mata
sin castigo.
Al que roba y mata sin castigo
no le importan los que caen;
solo importa el botín.
¿Cuándo regresará
la apacible vida
de los creadores de sueños
sin maldad,
en las colinas y valles
del amor?
¿Cuándo regresará
la cordura a los sembradíos
de armonías,
para hacer florecer la paz
en las eras de la vida?
¿Cuándo regresará?