Los buenos hijos

penabad57

Poeta veterano en el portal
Toda la herencia la dividimos por mitad.



El dinero del Banco de Santander,

lo obtenido por la venta del inmueble de Madrid,

del chalé de la Sierra, del coche casi nuevo

y del inventario de las casas.



Dos millones por cabeza.



A Juan le vino muy bien para saldar sus infinitas deudas.



Yo vendí mi humilde piso de cincuenta metros cuadrados en Lavapiés

y me compré otro de más de cien metros en el barrio de Salamanca.



Gracias, papá.



Te queremos.



Sobre todo ahora

que te has ido

para siempre.


 
Toda la herencia la dividimos por mitad.



El dinero del Banco de Santander,

lo obtenido por la venta del inmueble de Madrid,

del chalé de la Sierra, del coche casi nuevo

y del inventario de las casas.



Dos millones por cabeza.



A Juan le vino muy bien para saldar sus infinitas deudas.



Yo vendí mi humilde piso de cincuenta metros cuadrados en Lavapiés

y me compré otro de más de cien metros en el barrio de Salamanca.



Gracias, papá.



Te queremos.



Sobre todo ahora

que te has ido

para siempre.


No tiene ni puñetera gracia, compañero, pero dices una verdad muy grande.
Si hay mucho dinero de por medio mal y si no lo hay pues a veces mal también,
para ver quien paga al cuidador-cuidadora o quien carga con "los viejos".
Yo tengo muy claro que mis hijos no me harán desprecios por una herencia
y si todo va bien, la vieja que seré algún día estará en una residencia.
Cuando yo era pequeña en mi casa éramos (en aquellos años)
mis padres, 5 hijos, 2 abuelos y un tío soltero y por supuesto el respeto a los abuelos
te lo inculcaban desde la teta, el cariño nacía solo.
Son malos tiempos para hacerse viejo;(
Igual me fui por otro camino, compañero, pero tú me disculpas;)
Un abrazo, Ramón.
 
Toda la herencia la dividimos por mitad.



El dinero del Banco de Santander,

lo obtenido por la venta del inmueble de Madrid,

del chalé de la Sierra, del coche casi nuevo

y del inventario de las casas.



Dos millones por cabeza.



A Juan le vino muy bien para saldar sus infinitas deudas.



Yo vendí mi humilde piso de cincuenta metros cuadrados en Lavapiés

y me compré otro de más de cien metros en el barrio de Salamanca.



Gracias, papá.



Te queremos.



Sobre todo ahora

que te has ido

para siempre.


El dinero, la principal discordia familiar.
La vida está llena de estados y espacios inconclusos susceptibles de aceptación, porque desafortunadamente la raza humana, no trata de llenarlos sino más bien hostigado.

Saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba