Ángelo Gamo
Poeta recién llegado
El brillo en mis brazos tendidos
al cielo nogal rojizo a mediacama,
de una noche azul,
permite ver entre mis dedos
confinados, un suspiro frío y
una canción entonada al son
de luces blancas danzarinas.
Son carne blanca de una castaña de temporada otoñal.
Las canciones son las mismas,
un coro escuchado cientas veces
que acompañan un intento, ¿de qué?
Son ritmo de agua hirviendo.
Rasga separando mi carne de los huesos,
saltos de agua enclaustrada.
Me hundo en su voz.
al cielo nogal rojizo a mediacama,
de una noche azul,
permite ver entre mis dedos
confinados, un suspiro frío y
una canción entonada al son
de luces blancas danzarinas.
Son carne blanca de una castaña de temporada otoñal.
Las canciones son las mismas,
un coro escuchado cientas veces
que acompañan un intento, ¿de qué?
Son ritmo de agua hirviendo.
Rasga separando mi carne de los huesos,
saltos de agua enclaustrada.
Me hundo en su voz.
Última edición: