FanÁngel
Poeta recién llegado
Una gastada llama en la selva de la ciencia.
Ciencia que huele a naranjo bajo el hule del recodo.
Tiene manecitas húmedas en el ángulo de la arista.
Es la ciencia de Arquímedes y Galileo,
la ciencia que soñaba Aristóteles en su religión,
mas hoy día es la ciencia aplicada a la ciencia,
la ciencia con la ciencia y la sapiencia del sapo.
Ciencia tan solo. Ciencia.
Ciencia en el deslumbrante cielo amarillo,
en las equidistancias de la orgullosa nube,
en los palmarios laureles del seno científico.
La abeja liba de la flor el polen que besa,
el cántaro se perfila con la suavidad del agua,
el alcohol destila su llanto de fermentación.
La ciencia está en todo. En lo uno y en lo otro.
La ciencia esgrime cualquier explicación.
No hay explicación que escape a la ciencia.
O al menos eso dicen. O al menos eso se cree.
La ciencia exhibe su martillo.
La ciencia convexa en sus complejidades.
La que huye de lo profano y explica el mundo con la lógica.
Pero la lógica no es dulce; puede ser pura, pero no sagrada.
La lógica sangra por las costuras.
Si la lógica sangra, la ciencia es su recipiente.
Sollozo de lógica, vasija de ciencia.
En este mundo físico se sienta la lógica y la ciencia.
Si la lógica falla, la ciencia es arbitraria.
Ciencia que huele a naranjo bajo el hule del recodo.
Tiene manecitas húmedas en el ángulo de la arista.
Es la ciencia de Arquímedes y Galileo,
la ciencia que soñaba Aristóteles en su religión,
mas hoy día es la ciencia aplicada a la ciencia,
la ciencia con la ciencia y la sapiencia del sapo.
Ciencia tan solo. Ciencia.
Ciencia en el deslumbrante cielo amarillo,
en las equidistancias de la orgullosa nube,
en los palmarios laureles del seno científico.
La abeja liba de la flor el polen que besa,
el cántaro se perfila con la suavidad del agua,
el alcohol destila su llanto de fermentación.
La ciencia está en todo. En lo uno y en lo otro.
La ciencia esgrime cualquier explicación.
No hay explicación que escape a la ciencia.
O al menos eso dicen. O al menos eso se cree.
La ciencia exhibe su martillo.
La ciencia convexa en sus complejidades.
La que huye de lo profano y explica el mundo con la lógica.
Pero la lógica no es dulce; puede ser pura, pero no sagrada.
La lógica sangra por las costuras.
Si la lógica sangra, la ciencia es su recipiente.
Sollozo de lógica, vasija de ciencia.
En este mundo físico se sienta la lógica y la ciencia.
Si la lógica falla, la ciencia es arbitraria.