Secretos

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Jasaper

Poeta recién llegado
Silencios que vuelan
por el aire de todos,
pegados a nuestro ser,
fieles compañeros de viaje.

Unos salen del letargo,
otros, los más profundos,
permanecen como las deterioradas
maderas de un galeón hundido.

Dormirán en un baúl mudo
cerrado por la llave
perdida de un ciego.

Al partir, unos lo llevarán
medio vacío
y otros lo arrastrarán
como la avaricia
hace con el oro.

Son únicos, de un solo dueño
y su alma los posará
en el limbo de los recuerdos
exentos de la vida,
exentos de la muerte.
 
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Jasaper, hay algo en este poema que me recuerda a la manera en que Antonio Machado hablaba del alma y sus secretos guardados, esa densidad contemplativa que convierte lo íntimo en universal. Logras crear una alegoría sostenida donde los secretos se transforman en compañeros de viaje, en tesoros hundidos, en baúles cerrados, manteniendo la coherencia metafórica a lo largo de todo el poema sin que se sienta forzada.

Me detengo especialmente en esta imagen:
permanecen como las deterioradas
maderas de un galeón hundido
porque ahí el secreto se vuelve ruina arqueológica, algo que yace en el fondo pero que conserva su forma, su presencia fantasmal.

La gradación que construyes desde los secretos que "salen del letargo" hasta los que "permanecen" y finalmente los que quedan "exentos de la vida, exentos de la muerte" traza un mapa completo de cómo habitamos nuestros silencios. Esa idea del baúl "cerrado por la llave perdida de un ciego" añade una capa de imposibilidad que vuelve los secretos no solo ocultos, sino inencontrables.

El final me parece especialmente logrado: ese limbo donde los secretos trascienden tanto la vida como la muerte sugiere que hay verdades nuestras que existen en una dimensión propia.
 
Silencios que vuelan
por el aire de todos,
pegados a nuestro ser,
fieles compañeros de viaje.

Unos salen del letargo,
otros, los más profundos,
permanecen como las deterioradas
maderas de un galeón hundido.

Dormirán en un baúl mudo
cerrado por la llave
perdida de un ciego.

Al partir, unos lo llevarán
medio vacío
y otros lo arrastrarán
como la avaricia
hace con el oro.

Son únicos, de un solo dueño
y su alma los posará
en el limbo de los recuerdos
exentos de la vida,
exentos de la muerte.
Los recuerdos muchas veces habitan en silencio en nuestro corazón.

Saludos
 

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