Esperanza inútil

Alfredo Grajales Sosa

Poeta que considera el portal su segunda casa
Espero tontamente que regreses,
pasar inadvertido tu abandono
me dicta el corazón, y reflexiono:
¡Es algo que en verdad no te mereces!

Tu ausencia, la pagué con intereses,
aún al recordarte, me emociono,
me cuesta el entender que me traiciono
sabiendo que en mi mente prevaleces.

Reprocho al corazón que sus latidos
resuenen con estruendo en mi cabeza,
dejando a mis sentidos confundidos,

haciéndome que pierda la entereza,
con todos mis anhelos sometidos
y la única culpable, ¡mi torpeza!








 
Espero tontamente que regreses,
pasar inadvertido tu abandono
me dicta el corazón, y reflexiono:
¡Es algo que en verdad no te mereces!

Tu ausencia, la pagué con intereses,
aún al recordarte, me emociono,
me cuesta el entender que me traiciono
sabiendo que en mi mente prevaleces.

Reprocho al corazón que sus latidos
resuenen con estruendo en mi cabeza,
dejando a mis sentidos confundidos,

haciéndome que pierda la entereza,
con todos mis anhelos sometidos
y la única culpable, ¡mi torpeza!
El dolor y la confusión de un corazón traicionado que, a pesar del sufrimiento, sigue anhelando su regreso.
Es un honor visitar sus versos.

Le envío un saludo desde mi humilde Habana
 
Espero tontamente que regreses,
pasar inadvertido tu abandono
me dicta el corazón, y reflexiono:
¡Es algo que en verdad no te mereces!

Tu ausencia, la pagué con intereses,
aún al recordarte, me emociono,
me cuesta el entender que me traiciono
sabiendo que en mi mente prevaleces.

Reprocho al corazón que sus latidos
resuenen con estruendo en mi cabeza,
dejando a mis sentidos confundidos,

haciéndome que pierda la entereza,
con todos mis anhelos sometidos
y la única culpable, ¡mi torpeza!
Soberbio y magistral soneto donde el desamor y el desencuentro auna en el sentimiento.
Enhorabuena.
Un abrazo querido amigo hasta tu Mejico lindo y querido.
 
El dolor y la confusión de un corazón traicionado que, a pesar del sufrimiento, sigue anhelando su regreso.
Es un honor visitar sus versos.

Le envío un saludo desde mi humilde Habana
Un terco corazón que no aprende...
Pero la vida nos da eso y más, gracias por estar siempre
Saludos cordiales, hasta tu bella ciudad natal, la Habana, Cuba
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba