Andrik Navarrete Arias
Poeta recién llegado
Jabatos dulces y redondos juegan,
cuidados por esos ojos maternos;
corretean en el pasto, se entregan
luego, a esos ojos de estrellas, muy tiernos.
Despreocupados, mente contenta,
sueñan junto a Jabalina, muy hermoso.
Vida simple, que a madurez se enfrenta,
aún jugando en el monte escabroso.
Miran las estrellas del firmamento,
luces tan pesadas que a todo envuelve.
Reflejan la estrella muerta al momento.
Jabalina, una noche, nunca vuelve;
Jabatos no distinguen en lo oscuro.
El viento se atreve a dar un murmuro.
cuidados por esos ojos maternos;
corretean en el pasto, se entregan
luego, a esos ojos de estrellas, muy tiernos.
Despreocupados, mente contenta,
sueñan junto a Jabalina, muy hermoso.
Vida simple, que a madurez se enfrenta,
aún jugando en el monte escabroso.
Miran las estrellas del firmamento,
luces tan pesadas que a todo envuelve.
Reflejan la estrella muerta al momento.
Jabalina, una noche, nunca vuelve;
Jabatos no distinguen en lo oscuro.
El viento se atreve a dar un murmuro.