Adalberto Martin USA
Poeta recién llegado
El engaño del trueque amoroso
Refutando a Séneca: “Si quieres ser amado, solo ama” Séneca
Quien siembra amor con sed de ser amado,
cosecha en el vacío su desvelo;
que no es el cielo espejo de otro cielo,
ni dar tanto asegura el ser buscado.
Engaña el sabio al alma, descuidado,
que al fuego del amor busca el consuelo,
pues quien ama esperando el mismo celo
compra el dolor con precio adelantado.
No es el afecto crédito exigible,
ni pacto que asegure la respuesta,
ni forma que haga el pulso previsible.
Quien ama, en dar, se entrega a su propuesta,
y aprende que el amor no es transferible,
ni copia de otra forma manifiesta.
Adalberto Martin
Refutando a Séneca: “Si quieres ser amado, solo ama” Séneca
Quien siembra amor con sed de ser amado,
cosecha en el vacío su desvelo;
que no es el cielo espejo de otro cielo,
ni dar tanto asegura el ser buscado.
Engaña el sabio al alma, descuidado,
que al fuego del amor busca el consuelo,
pues quien ama esperando el mismo celo
compra el dolor con precio adelantado.
No es el afecto crédito exigible,
ni pacto que asegure la respuesta,
ni forma que haga el pulso previsible.
Quien ama, en dar, se entrega a su propuesta,
y aprende que el amor no es transferible,
ni copia de otra forma manifiesta.
Adalberto Martin